ACB: Aito Garcia Reneses ratificado en el Unicaja
El entrenador madrileño, Aito García Reneses, ha sido ratificado por el Unicaja que ha asegurado que “seguirá hasta final de temporada y cumplirá su contrato”. Estas declaraciones vienen tras un fin de semana de rumores en los que se decía que el club andaluz y Aito estaban negociando la rescisión del contrato.
El equipo malagueño, eliminado de la Euroliga, fuera de la Copa y peligrando su participación en los playoffs, se encuentra en una grave crisis de juego que ha hecho que los aficionados del Unicaja lleven su protesta al Martín Carpena, donde, en el último partido de ACB gritaron contra entrenador y directiva.
Lo que está claro es que el Unicaja, y por extensión Aito García Reneses, se encuentran en un momento complicado de juego. Los últimos rumores, como informamos en ‘Blog de Basket‘, hablan de Igor Rakocevic, actual jugador del Efes Pilsen, como refuerzo que podría llegar a Málaga tras la disputa del TOP 16.
Sea como fuere parece necesario un golpe en la mesa para reconducir la situación. Ya sea con refuerzos, con cambios estructurales o de actitud, el Unicaja debe reaccionar para conseguir entrar play offs de ACB, tal y como por plantilla, presupuesto y afición se le debe exigir.

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9 de Marzo de 2010 a las 23:13
Estoy de acuerdo con usted señorita jejejeje.
Creo que Aito es un entrenador “de los de antes”.De tener un estilo de juego centrado en pivots altos y un escolta anotador.El problema es que ahora existen jugadores que pueden jugar en varias posiciones y le mata.Creo que Unicaja tiene un plantillon pero muy mal entrenada.
PD:Lo he hecho bien Cris??
31 de Marzo de 2010 a las 21:53
Saludos “escritor”,
Aito García Reneses, Alejandro, es un gran entrenador; y sin duda, forma parte de los mejores entrenadores nacionales en activo.
A lo largo de su trayectoria por el mundo del baloncesto, ha estado muy ligado al trabajo con la cantera hasta el punto de convertirse en uno de sus principales fundamentos, quizás me aventuraría a decir que en el eje central de todo, a la hora de plantear grandes estrategias como la configuración de la plantilla, ya como entrenador.
Sin embargo, cuando hace ya casi dos temporadas fichó por un equipo como el Unicaja de Málaga, que aspiraba a bastante en Europa y que podría conseguir grandes resultados en liga nacional, entre otros motivos, por cuestiones presupuestarias que permitían fichajes que antes sólo podía imaginar (aunque no le hiciesen falta, y seguro que ni le pasaban por la mente).
Se convirtió entonces, en otro tipo de entrenador, un entrenador como otros tantos que podemos encontrar en la ACB levantando una tablilla del parqué, que se reducen nada más que a hacer estrategias para que juegue el equipo o simplemente para conseguir jugadas para sus grandes estrellas cuando se cargan el equipo a sus espaldas.
Y bueno, con pocas modificaciones en el equipo y con una gran estrella americana como Marcus Haislip, entre otros grandes jugadores que ya se conocían de temporadas anteriores, el primer año dio un buen rendimiento el equipo, metiéndolo en play-off (donde sin duda desempeñó un buen papel) y dando la cara en cada partido europeo.
Evidentemente con la situación comprendida, hizo la negativa a tal estereotipo y convirtió a Europa y a la ACB en su cantera ‘particular’ (ya que ahora podía permitírselo). Y así lo hizo: fichó a las grandes revelaciones ACB de la pasada temporada (como Saúl Blanco, Joel Freeland o Guillém Rubio), conservando a importantísimos jugadores de su plantilla (como Gomis, Jiménez o Archibald) y tratando de introducir nuevas estrellas que pudiesen hacer olvidar a las que se marcharon, además de que le gustasen y que fuesen capaces de imprimir en el equipo un sello personal, también incluyó a Georgios Printezis, ese gran pívot griego. El problema fue que tenía un equipo nuevo, con un nivel inferior al del año pasado, ya que se produjeron lesiones importantes y como suelen ser, inoportunas; y además, no contó con que las estrellas recién fichadas no darían la talla hasta mitad de temporada o tal vez algo más. Quizá pese a su experiencia esto no le haya pasado antes, pero era también lógico que, por ejemplo, basándonos en el asturiano Saúl Blanco, éste no iba a dar el mismo rendimiento que dio en Fuenlabrada (necesitaba jugar casi todo el partido, por no decir el partido en su totalidad, para hacer los números que conseguía, que tampoco eran muy destacables), que es lo que ocurría con algunos otros. Así que contaba con enseñar a media plantilla en pretemporada, en el inicio de liga y en Europa, pero quizá se le fue demasiado de las manos, quizá no contó con que tardasen tanto en encajar en el equipo, quizá no contase con esta lesión o aquella otra, quizá esperaba que algún que otro veterano tratase de hacerse al equipo antes (sí, Omar Cook no empezó tan bien como últimamente, por ejemplo).
De este modo, con tan sólo el “único en su especie” “Suma-y-sigue” Jiménez y la aparición puntual de alguno que otro conseguía dar cara a los partidos en los que daba cara (que no fueron pocos). Además, el incomprensible rendimiento del “refuerzo” Pooh Jeter, simplemente base tirador compulsivo, incapaz de parar el partido, llegó a costarle más dolorosas derrotas en bastantes jornadas que victorias, siendo comprensible su estancia en el juego en momentos clave por el papel de Omar Cook, de quién nadie se esperaba temporadas anteriores que sería el base titular, que sabría ser el líder del equipo junto al señor Carlos.
Y aún así, pese al 0-5 inicial, ahora están en el no menos que respetable lugar 7º de la tabla en la ACB y ha sido capaz de ganar a grandes equipos europeos (acordémonos que tuvo condición de invicto un largo periodo); mientras que, otros equipos como el DKV del entrenador más grande que ha tenido jamás España Pepu Hernández,*Jose Vicente*, no está si quiera en puestos de play-off, en una liga de un Barça, un ‘Madrid’ y un ‘Baskonia’ intratables salvo por excepciones puntuales (resalto de nuevo las comillas que llevan “un ‘Madrid’ y un ‘Baskonia’ ”).
Victor Cuevas (crítico)