Liga ACB: Tiempo de balances. Tiempo de propósitos
Apenas sin darnos cuenta, nos volvemos a plantar de nuevo en Navidad. El tiempo pasa cada vez más deprisa. Percepciones subjetivas a parte, nos encontramos ante la que se supone es la época de las buenas intenciones, de las buenas acciones, de hacer balance del año que termina, prometiéndonos a nosotros mismos no volver a cometer los mismos errores de siempre. La intención es lo que cuenta, o al menos lo que consuela. Bombardeados por una publicidad que casi nos obliga a gastar lo que no tenemos, algunos nos convencemos de que esta vez no engordaremos los tres o cuatro quilos navideños de rigor, con la propuesta firme de dejar de fumar (ahora con más razón que nunca), de apuntarnos al gimnasio de la esquina y de convertirnos en todo aquello que deseamos y nunca conseguimos. El infierno está lleno de buenas intenciones.
Los equipos por su parte, sin casi tiempo para balances, pero repletos de propósitos, están en su particular examen de conciencia. Sin baloncesto hasta el clásico del día 30, algunos no entienden por qué la Liga ACB no programa el Regal FC Barcelona-Real Madrid para el sábado 25. Que luego nadie se extrañe si el baloncesto y la Liga Regular no interesan a nadie.
Regal FC Barcelona: objetivo Final Four
Dejamos un año excepcional para los de Xavi Pascual. Temporada perfecta de no ser por la Liga ACB que voló a Vitoria. El juego desplegado y la superioridad física mostrada convirtieron a los azulgrana en un aplastante y merecido campeón de Europa. La plaga de lesiones y la excesiva veteranía de la plantilla, han devuelto de golpe al gigante a la tierra hasta convertirlo de momento en un buen equipo sin más, muy lejos aún del estado de forma deseable. La baja de Pete Mckeal y el preocupante estado físico de Navarro son demasiados lastres para repetir hazañas anteriores.
Sin embargo a Xavi Pascual no le hace falta escribir la carta a los Reyes Magos. Tiene su rey mago particular: Chichi Creus, que forzado por las circunstancias ha iniciado antes de lo esperado el plan renove con las incorporaciones de Joe Ingles y Alan Anderson. Si esto no es apostar por el baloncesto azulgrana, que baje Dios y lo vea. Y que otros tomen nota.
El objetivo prioritario más inminente no tiene ningún misterio: Final Four de Barcelona. A medio plazo, los planes de Creus pasan por renovar y rejuvenecer la plantilla (el deseo sigue siendo liberar al preso Rudy), y aclarar la situación de algunos que parecían intocables (Ricky, Fran Vázquez y Pete Mckeal o el sueño americano de una noche de verano).
Propósito de año nuevo: seguir en la misma línea. La combinación de dinero, talento y grandeza se suele traducir en éxito.
Real Madrid: el club de las buenas intenciones
Dejamos atrás un año demasiado estresante para el Real Madrid. Messina, que llegó con la vitola de salvador de la sección, se ha encontrado con un enfermo cuya agonía no le permite acertar con la medicina adecuada. Tras la prueba inicial de veteranos para ganar desde ya, la sección se decanta por una política totalmente distinta basada en juventud y producto nacional para construir un equipo campeón. Otro bandazo y van…
Messina tiene prohibido escribir carta a los Reyes. Parece ser que la agotó el año pasado. Su rey particular, Maceiras, tampoco pasó la prueba del algodón. La sección se vuelve a decantar por el más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.
En la época de los manifiestos (por la estabilidad, por la huida de la Caja Mágica), el Real Madrid es algo parecido a una montaña rusa: capaz de ganar en Vitoria, capaz de hacer el ridículo en Bélgica o Alemania. Con problemas en la dirección (a Sergio Rodríguez aún le dura el jet lag) y con alarmantes y preocupantes porcentajes en el tiro exterior, realizar un análisis de esta temporada en curso resulta casi imposible. En cada partido, la pregunta es recurrente: ¿hoy toca doctor Jekyll o Mister Hyde? Brotes verdes como los de Carlos Suárez, D´Or Fisher y Nikola Mirotic permiten seguir soñando con la Copa y con la añorada, ansiada y casi olvidada Final Four.
De cara al nuevo año los objetivos pasan por recuperar para la causa a Ante Tomic y a Nole Velickovic, las últimas esperanzas blancas del madridismo militante. Y a medio plazo toca rezar porque los dirigentes se apiaden de este deporte de pobres y regalen a la afición un fichaje de campanillas, que lidere a esta legión de imberbes y devuelva parte de la gloria perdida.
Propósito de año nuevo: estabilidad deportiva, institucional y emocional. Por pedir que no quede.
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