NACHO RODILLA (y III). La Selección, la NBA y sus novias

“En la NBA falta trabajo de entendimiento de juego”
¿Tuviste alguna oferta de los dos clubs grandes del basket español?
Siempre antepuse el poder estar en casa. De hecho, cuando renovaba contrato con Pamesa siempre me quedaban uno o dos años por cumplir, firmaba tres o cuatro años pero al segundo venían los Roig y me pedían que me quedara más tiempo, así que rompíamos el anterior y hacíamos uno nuevo.
¿Cuántos años estuviste en Pamesa?
Nueve años. Cuando yo crecía, ellos también me lo agradecían. Siempre he dejado al margen otras cosas. Mi representante me comentaba la posibilidad de ir a algún equipo en Grecia o de los importantes a nivel nacional, pero nunca llegué a estar en esta disposición de tener que decir sí o no.
¿No dabas pie?
Sí, sí que daba, pero quería quedarme aquí, y por la misma oferta económica, o incluso algo menos, no tenía duda. A los dos meses de la oferta me olvidaba y renovaba. En aquella época sé que el Madrid habló con mi representante, pero ni siquiera llegué a sospesar la cantidad que ofrecían.
¿Qué piensas de la Selección y sus posibilidades de cara al próximo Eurobasket?
Si no tienen la mala pata del Europeo de Madrid, conseguirán el Oro. A veces se habla con demasiada facilidad de conseguir una medalla. Sin embargo, lo importante es que tal y cómo funcionan fuera y dentro de la pista están transmitiendo muchísimos valores, de grupo: ser una piña dentro y fuera del campo o valorar y respetar lo que se juega en cada momento. Eso llega muy profundo a cualquiera. Yo he estado en la Selección y me he sentido parte, he vivido momentos importantes, pero lo que ellos han hecho supera toda barrera. Consiguen que los que estamos en el mundo del baloncesto le demos más importancia si cabe a lo que están logrando.
¿A nivel competitivo también crecen de cara al Europeo?
Sí, yo creo que lo que hicieron en las Olimpiadas es un síntoma importante del crecimiento deportivo. Contra los mejores estuvieron hasta el final del partido en disputa, y esta vez sí que EEUU no perdió la oportunidad de traer jugadores universitarios, escogieron los a los mejores. Ese día quedó claro que esta gente no se conforma con ser segundos sino que aspiran al máximo. Tres años después siguen queriendo lo máximo.






























Envia este post a Menéame
Comentarios(1)