Entrevista: Joan Plaza, entrenador CajaSol (I)

Entrevista: Joan Plaza, entrenador CajaSol

"No hay mayor recompensa que dejar un rastro positivo a tu espalda"

Joan Plaza lleva 33 años en el mundo del basket. Desde equipos de barrio a la élite de la ACB. Tras su paso por el equipo con la cantera más prolífica de España (Joventut de Badalona) pasó al uno de los clubes grandes (Real Madrid). 'Blog de Basket' ha charlado con el entrenador catalán de baloncesto desde sus inicios en un equipo de barrio de Badalona, su experiencia como ayudante y su confirmación como entrenador de Real Madrid y Cajasol.

- Empezaste entrenando en categorías inferiores, ¿Qué es más gratificante entrenar a 'cadetes' o a seniors? Cada cosa a su tiempo es interesante. Llevar Pre-Benjamines que luego llegan a la ACB y en lo que tú has sido una parte fundamental en su formación deportiva y personal, es altamente reconfortante. Y así sucesivamente.

- Has entrenado a Raúl López, Sergi Vidal, Rudy Fernández... ¿es la cantera del DKV Joventut la más prolifera e importante de nuestro baloncesto? Yo creo que no hay duda. Evidentemente otros equipos, también han sacado puntualmente a grandes jugadores, pero la regularidad y perseverancia del Joventut en esta faceta, los hace únicos.

- En uno de tus viajes a Boston conociste a Red Auerbach, ¿cómo fue vuestro encuentro? Creo que a todos nos esperan gratas sorpresas en esta vida, aunque lógicamente hay que trabajar e invertir, sobretodo horas e ilusión, para que te aparezcan. Fui con mis primeros ahorros a USA para ver baloncesto universitario y, si podía, NBA. Me interesaban los entrenamientos y no tanto los partidos. Me presenté, en el edificio de oficinas de Boston Celtics, mi exiguo (ridículo) inglés provocó una situación inesperada, ya que solicité poder hablar con el “trainer” (esperando encontrarme al entrenador K.C.Jones) y apareció el fisioterapeuta. Aquel error, provocó una complicidad que facilitó poder conocer los Celtics en la intimidad de sus entrenos y a Auerbach en uno de los últimos entrenos. Este me invito a volver el año siguiente, y entonces volví con mi equipo del barrio –tras sorteos, colectas y chantajes para reunir el mínimo dinero-.

- Incluso llegaste a comer con Kevin McHale, ¿Qué fue lo que más te sorprendió de él? Fue el más amable de los jugadores. Bird, Parish, Jonson, Ainge fueron correctos, pero él rozó la generosidad y junto a Ed Lancaster (el fisio), nos fuimos a comer…, yo comí poco.

- Fuiste ayudante de tres entrenadores de primer nivel (Manel Comas, Aito García Reneses y Bozidar Maljkovic), que destacarías y que influencia tuvo cada uno de ellos en tu concepto de baloncesto. Siempre he dicho, que igual o más fundamental que ellos, fue Miquel Nolis en mis primeros años en el Joventut. En cualquier caso, intenté absorber de cada uno de ellos, lo que más se ajustaba a mi filosofía y forma de ser. Llevaba ya más de quince años entrenando, cuando ellos aparecieron, y esa etapa de entrenador ayudante, fueron la guinda. Los tres son muy distintos, y mientras unos trabajan la vertiente más psicológica, otros trabajaban más la ofensiva, la defensiva o la de la mejora paulatina. En cualquier caso, lo peor que un entrenador debe hacer, es copiar. Aprender, adquirir y ajustar sí.

- Antes de que Antonio Martín o Alberto Herreros pensaran en ti como primer entrenador del Real Madrid, otros entrenadores dijeron NO, ¿No te sentiste como segundo plato? Estamos hablando del Real Madrid (hoy por hoy, el equipo con más títulos de Europa). Días antes, yo acababa de entrevistarme con equipos de LEB que no me quisieron –lo entiendo-. Había invertido mucho (muchísimo) de mi vida personal y profesional por tener una oportunidad –empecé en el 77- y esta vino sin buscarla, pero después de haber hecho las maletas y haberme ido de casa.

- Su ovación en Vistalegre el día de su regreso escenifica el agradecimiento del madridista por conseguir reenganchar al basket a muchos aficionados durante sus tres años en el club, ¿satisfecho de haber dejado ese recuerdo en Madrid? ¿con qué momento se queda en su etapa madridista? Ya dije en su día, que una ovación como esa, compensa una vida, y me reafirmo alto y claro. No hay mayor recompensa que dejar un rastro positivo a tu espalda. Muchas fueron las alegrías en esa etapa (1 ULEB Cup, 1 ACB, 3 Comunidad de Madrid, 1ª victoria en la historia del Real Madrid frente a un NBA, ganar dos títulos de mejor entrenador…), avanzamos cada año en Europa (de Uleb, a Top-16, a Top-8) y lógicamente algún desencanto. Pero sobretodo, la gente se volcó junto a nosotros. Logramos meter 15000 personas en Vistalegre, logramos una comunión con el público extraordinaria que permitió que apenas perdiéramos nunca en casa. Demostramos una honestidad y entrega fuera de toda duda… y lo hicimos con convicción, pero con humildad y respeto hacia todo el mundo.

continuara...

- Cristina Barinaga y Juan C. Mingallón-

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