El hijo del Guetto conquista Hollywood

El hijo del Guetto conquista Hollywood
El hijo del Guetto conquista Hollywood

Playoffs del año 2001, tras unas series memorables en la Conferencia Este, derrotando en el séptimo partido tanto a los Raptors de Vince Carter como a los Bucks del Big Three, los Sixers de Philadelphia se plantan en las finales de la NBA. Con el genial Iverson (MVP de la temporada regular) liderando el cotarro, Mutombo amenazando atrás con el premio a Jugador Defensivo del Año bajo el brazo, Larry Brown como Entrenador del Año y Mckie como Mejor Sexto Hombre, la temporada podía considerarse ya como un éxito total. En el último escalón de la lucha por el anillo esperaba un terrible monstruo bicéfalo: los Lakers de Shaq y Kobe, que llegaban a las finales invictos tras arrollar a Portland Trail Blazers, Sacramento Kings y San Antonio Spurs. 11 victorias por ninguna derrota en aquel camino a las Finales. Un enemigo formidable.

Los de Philly se presentan el 6 de Junio al primer partido en el Staples como víctima propiciatoria, sin que nadie apostara un dólar por ellos. Phil Jackson detecta una peligrosa relajación en el roster angelino y prepara concienzudamente la defensa sobre Iverson, con Tyronn Lue interpretando el rol de #3 de los 76ers en los entrenamientos. Pero los de amarillo y púrpura no podían anticipar lo que se avecinaba y una máxima del baloncesto se confirmaría una vez más: hay jugadores especiales que, si encuentran la inspiración, se vuelven indefendibles.

Iverson anota 30 puntos en los dos primeros cuartos del partido. El Maestro Zen coloca a Lue como perro de presa sobre The Answer, pero el diminuto escolta se zafa de él una y otra vez con una colección gloriosa de primeros pasos fulgurantes, diabólicos crossovers e increibles finalizaciones en la zona local. Los Lakers, sin respuesta ante la carga del point guard rival, se mantienen en el partido gracias al dominio de O´Neal, con Bryant errático en los tiros.

El choque llega igualado al final del tiempo reglamentario y, tras una magnífica prórroga, los Sixers logran el triunfo en territorio enemigo con Iverson completando su obra maestra : 48 puntos , 5 robos de balón y 6 asistencias. Ni Lue, ni Bryant, ni Fox... nadie logra minimizar el caudal ofensivo del genio de Virginia, que domina el partido desde su "atalaya" de 1,83 metros. Por el bando californiano, Shaq juguetea con Mutombo pero de nada sirven sus 44 puntos y 20 rebotes. En contra de cualquier pronóstico racional el equipo de Larry Brown se adelantaba en la serie. Y es que de nada sirve la razón frente a la pasión y el corazón de genios como Allen Iverson.

- Juan Luis Barbero (@Juanlu_num7) -

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