Donde el espectáculo dicta las leyes

La NBA multa a San Antonio por no alinear a sus estrellas ante Miami Heat

David Stern
David Stern

La dirección de la NBA anunció en la noche de ayer la sanción por importe de unos 250000 dólares a San Antonio Spurs, por no alinear a sus estrellas en el partido del jueves que enfrentaba a la franquicia tejana ante los Miami Heat. Gregg Popovich vio oportuno dejar a sus mejores jugadores en casa, lo que a la competición le supone pérdidas tanto a nivel de espectáculo -aunque después de todo fue un auténtico partidazo- como a nivel económico. No es la primera vez que la NBA multa este tipo de acción. Ahora, ¿el Comisionado tiene la postestad para marcar quién debe jugar y quién no?

Todo comienza con un duro y físico calendario para los Spurs. Gregg Popovich y sus hombres se enfrentaban a una gira por la Conferencia Oeste que le depararía seis partidos en nueve días. Boston Celtics, Indiana Pacers, Toronto Raptors, Washington Wizards, Orlando Magic y Miami Heat eran todos los rivales a los que se tenían que enfrentar en tan sólo nueve días. Más de 6000 kilómetros para un equipo que depende en gran parte del estado físico de sus veteranas estrellas.

Popovich no se dejó amedrentar. Si la NBA le mete tal estruendo calendario, él no va a jugarse el estado físico de sus jugadores. Jueves día 29, Miami Heat-San Antonio Spurs, líderes de sus conferencias, tan sólo dos partidos en ese día y televisado en abierto para todo el país. Por otra parte, Miami Heat con cuatro días de descanso y jugando dos partidos en casa ante débiles rivales como Milwaukee Bucks y Cleveland Cavaliers.

En definitiva, no era un partido para forzar a las estrellas, por lo que Popovich decidió mandar a Duncan, Ginóbili, Parker y Green de Orlando a San Antonio. Esto no sentó nada bien y David Stern -como viene siendo ya algo normal- no apeló al sentido común. Falta de respeto a la competición y al público que la disfruta según el Comisionado de la NBA.

En el comunicado oficial donde se comunica la indecorosa multa de 250000 dólares, Stern y la propia NBA se excusan en la desfachatez desde argumentos como que la visita de los Spurs a Miami era la única que se iba a producir en toda la temporada regular, e incluso comenta que el equipo tejano no informó con la suficiente antelación al equipo rival, a los medios de comunicación ni a la misma liga de una manera ''adecuada'' y con ''tiempo''. ''Bajo estas circunstancias, he concluido que los Spurs hicieron un mal servicio a la liga y a nuestros aficionados'', fueron las palabras del desvergonzado David Stern.

Pero no es la primera vez que la NBA dedice emplear este tipo de sanciones absurdas y que establecen una jerarquía en que la dirección de la competición puede llegar a decidir sobre los quintetos de los equipos. Los hechos se remontan al 22 de abril del año 1990. Último partido de la Regular Season en el que se enfrentaban Los Ángeles Lakers y Portland Trail Blazers en el estado de Oregón.

El por aquel entonces entrenador de la franquicia angelina, Pat Riley, decidió dejar en casa a sus dos máximas estrellas James Worthy y Magic Johnson tras haber disputado un partido ante Los Ángeles Clippers el día anterior. Ya clasificados para los Playoffs como el mejor equipo de la NBA con un récord de 63 victorias y 18 derrotas, los Lakers y Riley decidieron dar descanso a sus dos máximos exponentes ante el inminente comienzo de los Playoffs.

El partido acabó con victoria para los Trail Blazers por 130-88. Los Lakers se enfrentaban a su máximo rival en la Conferencia Oeste y en la División del Pacífico, un auténtico partidazo seguido por cualquier aficionado de la NBA en aquellos maravillosos años de baloncesto. Pero los Lakers decidieron apostar por el descanso y buen estado de sus jugadores. El partido fue un auténtico paseo para los Blazers y para Clyde Drexler, pero bien poco importaba eso en Los Ángeles.

La NBA y su Comisionado decidieron multar con 25000 dólares -diez veces menos que a Popovich- a Pat Riley y a Los Ángeles Lakers. ''Si la liga va a decidir cómo y con quíen debo jugar en los partidos, tal vez deberían de venir aquí y ponerse a entrenar ellos mismos'', fueron las palabras del mítico entrenador de los Lakers, que no salía de su asombro ante tal rocambolesca sanción.

''I decide who the heck I want to play'' (Yo decido con quien diablos quiero jugar), fue la frase más mítica de Riley extraída de la polémica nacida tras el partido de los Lakers y los Blazers. Cuatro días más tardes los Lakers comenzaron los Playoffs ante los Rockets de Olajuwon. David Stern, ya Comisionado por aquel entonces, utilizó el mismo argumento de que los Lakers habían faltado el respeto a la competición y a sus aficionados.

Ahora bien, la pregunta es evidente; ¿Esta sanción es justa? La respuesta parece fácil, aunque algunos no la quieran ver motivados por el dios verdadero. La NBA y su dirección no tiene por qué decidir o amedrentar a los equipos de forma tan sibilina sobre cuáles deben de ser sus quintetos. Las franquicias son las que deben determinar sus jugadores titulares, esquemas y jugadas.

Parece que el ''Show Business'' está por encima de todo. Si la NBA marca con una cruz un partido, da igual cuál sea el estado físico de los jugadores, lo importante es que la gente pague por verlos - aunque estén cojos- jugar. Ahora el debate esta en la calle, los demás jugadores y entrenadores de la competición apoyan a Popovich y a su equipo, ¿y tú?

¿Te parece normal que la NBA sancione a un equipo por no alinear a sus veteranas estrellas con el fin de evitar posibles lesiones?

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