Bienvenidos al circo de Los Ángeles

Los Lakers continúan sin levantar cabeza en la NBA

Dwight Howard, famoso por sus ''airballs''
Dwight Howard, famoso por sus ''airballs''

El inicio de temporada de Los Ángeles Lakers está resultando tremendamente traumático y contraproducente. La franquicia angelina sigue sumando problemas a una lista de despropósitos que han convertido la campaña de los Lakers en una auténtica desfachatez. Cambio de entrenador, la nueva estrella interior falla más tiros libres de los que mete y además se quiere marchar... Los Lakers siempre dan espectáculo, aunque a veces no sea precisamente en el parqué.

Aprovechando la metáfora circense, el primer enano que le creció a la franquicia de Los Ángeles fue el cambio de entrenador al inicio de la temporada. Tras solamente cinco partidos disputados, Mike Brown fue destituido por los Lakers por cosechar tan sólo una victoria y cuatro dolorosas derrotas. El Princeton Offense utilizado por el ex entrenador de los Cleveland Cavaliers no funcionó además de no gustar a Kobe Bryant, cosa imprescindible para que cualquier tema se desarrolle en el Staples Center.

Con Mike Brown fuera, ni un día tardaron en salir los rumores que situaban al mítico Phil Jackson de nuevo en el banquillo de los Lakers. La propia franquicia admitió estar interesado en el 'tio Phil', pero a última hora y para sorpresa de muchos, Mitch Kupchak anunció la contratación del exiliado de Nueva York, Mike D'Antoni. Los jugadores se alegraron en ese momento, de lo que parece que se arrepienten en la actualidad.

El Run&Gun apareció de pronto en el Staples. Mike D'Antoni llegó con la intención de correr hasta que el pabellón se vaciara, además de querer anotar una media de 110 puntos por partido. Ahora y por qué no, sobre el papel, este juego no parece demasiado adaptable a los jugadores de la franquicia. Y esto se debe a que cuatro de los jugadores titulares (Kobe Bryant, Pau Gasol, Metta World Peace y Steve Nash) superan los 32 años de edad. En Los Ángeles comienzan a arrepentirse de dicha contratación, ya que ven cada vez más lejana la posibilidad de optar al anillo de campeón.

Las últimas derrotas ante Orlando Magic y Houston Rockets han acrecentado el mal ambiente que se palpa en el vestuario de la franquicia de oro y púrpura. Una mala rotación, la misma selección de tiro de siempre y demás problemas que D'Antoni no está sabiendo llevar en su segunda gran experiencia como entrenador de un equipo histórico y con aspiraciones de ganar el título.

El segundo enano -aunque mida 2,11 metros y pese 130 kilos- que le creció a los Lakers ha sido Dwight Howard. El dominante, mastodóntico y atlético center llegó a Los Ángeles procedente de los Orlando Magic, sumido en un espectacular traspaso. La llegada de Howard esperanzó a muchos seguidores angelinos, que vieron en Superman el relevo generacional de Kobe Bryant. Howard, que huía de las comparaciones con Shaquille O'Neal, terminó siguiendo los pasos del mítico Shaq fichando por los Lakers.

Pues aunque sus carreras se parezcan, el rendimiento de Howard es totalmente ínfimo comparado con el de O'Neal. Dwight, aunque promedia buenos números, no está ejerciendo ese factor diferencial por el cual se le fichó. Su principal problema está siendo en los lanzamientos de tiro libre. Ya es habitual ver cada partido un ''HACK a Howard'', debido a su irrisorio porcentaje desde los tiros libres.

Su simpatía y sus típicas gracias con la prensa han ido desapareciendo con el paso de los días, hasta convertir a Howard en un personaje bastante prepotente y maleducado. El propio jugador ha incluido en la mayoría de portales webs, diarios escritos y programas de radio y televisión la posibilidad de abandonar los Lakers a la finalización de la temporada coincidiendo con su último año de contrato.

''Quiero hacerlo lo mejor que pueda y voy a darlo todo por conseguir lo que esté a mi alcance en la NBA. Lo cual, para mí, es ganar un campeonato de la NBA. Por lo que si tengo que jugar en otro equipo de la competición para conseguir el anillo de campeón así lo haré, porque ése es mi objetivo como jugador profesional. Ésta es mi pasión, así que voy a seguir luchando'' fueron las palabras de Dwight Howard.

El caso de Pau Gasol es -cuanto menos- igual de misteriosamente traumático que los anteriormente comentados. El ala-pívot español no encaja en el esquema de D'Antoni, sin más. Sus rodillas no pueden soportar la rapidez del juego sin pausa y a la contra, cosa que ya ocurrió con Amare Stoudemire en New York Knicks. Jamison le está ganando la partida al de Sant Boi, quien comienza a ser carne de rumores de traspasos.

Si su rendimiento no mejora, los Lakers le traspasarán, aunque Kobe intente defender a ''su hermano''. Además de Pau, la otra gran decepción de la temporada está siendo Steve Nash. El veterano base se lesionó hace varias semanas y parece que su vuelta se está retrasando. Nash quiere a Gasol y Gasol quiere a Nash, y es por ello que el futuro de uno depende del otro.

El estado crítico de los Lakers está llegando al punto de preocupar a las históricas estrellas de la franquicia. James Worthy tildó a la plantilla de poco profesional y comprometida con la razón social del equipo. ''Este equipo no es tan bueno como ellos mismo se creen. Ni siquiera se están comportando como profesionales'', fueron las palabras de uno de los creadores del 'Showtime' argelino.

Su compañero y amigo Magic Johnson decidió cuestionar el rumbo del equipo y preguntar la finalidad de esta plantilla, que según el mágico base, continúa sin rumbo en la competición. ''Los Lakers perdieron en Orlando por culpa de los jugadores, D'Antoni no tuvo ninguna culpa. Se trata de querer ganar y a los Magic demostraron más que los Lakers. Los jugadores deben decidir que quieren hacer con la temporada, si ir por el anillo o simplemente conformarse con ser un buen equipo'', fueron las palabras del legendario Earvin Magic Johnson.

A día de hoy, el porvenir de los Lakers es una completa y pesimista incógnita. Las situaciones de D'Antoni, Nash, Howard y Gasol son sólo el principio. No sabemos sí irán a mejor o en cambio continuarán hundiéndose en la más ridícula miseria. Equipo tienen, mentalidad ganadora tal vez no. Lo que sí que han conseguido con estos dimes y diretes es el derecho -casi obligatorio- de tapiar la boca a todas aquellas personas que hoy en día les critican.

¿Serán capaces estos Lakers de remontar el vuelo y convertirse de esta forma en claros candidatos al anillo o continuarán con este veloz declive? ¿Será Pau Gasol traspasado? ¿Continuará Dwight Howard? ¿Qué piensa Jack Nicholson de esto? Dudas y más dudas que se resuelven a base de simple y puro baloncesto.

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