Pau Gasol tiene un regreso amargo en la sufrida victoria de los Lakers ante Charlotte

El pívot español no jugó los minutos decisivos por decisión de Mike D'Antoni en la remontada ante los Bobcats

Pau Gasol
Pau Gasol

Pau Gasol reapareció anoche en el Staples Center tras recuperarse de la lesión que le había tenido lejos de las pistas en los últimos ocho partidos, pero el pívot español no tuvo el regreso soñado con Los Angeles Lakers. Mientras su equipo consiguió una sufrida victoria ante los Charlotte Bobcats por 101-100 después de una gran remontada en el úlitmo cuarto, el entrenador Mike D'Antoni decidió dejar en el banquillo al catalán en el minutos decisivos del encuentro. El de Sant Boi acabaría el choque con 10 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones en 29 minutos.

Pau Gasol notó la inactividad. No tuvo un buen día en el tiro después de acertar sólo tres de los diez tiros de campo que intentó y tras el partido, pese a mostrarse contento por la victoria de su equipo y por su regreso a las canchas, no perdió la oportunidad de manifestar que de ahora en adelante espera estar en los minutos en los que se deciden los partidos. "Espero que no pase muy a menudo. Necesito estar en la cancha cuando el partido se decide; para eso me pagan", indicó el internacional español. Todo un dardo envenenado para su técnico, que ayer quizá le utilizó más incluso de lo que tenía en un principio por los problemas de faltas que sufrió durante el choque Dwight Howard.

En el regreso de Pau Gasol, Los Angeles Lakers volvieron a demostrar que no pasan por un buen momento, y pese a sumar la tercera victoria consecutiva y ponerse con un balance aún negativo de 12 triunfos y 14 derrotas, de nuevo estuvieron a punto de caer ante unos Charlotte Bobcats que llegaban al Staples con una racha de once partidos sin ganar. Gasol apuntó que espera que el equipo mejore su juego pronto: "Confío en que haya una mejora. Esta racha de tres victorias es positiva pero se mantiene la falta de regularidad y consistencia, algo que nos puede costar muy caro como hasta ahora. Debemos encontrar una mejor línea de juego y mantener la actividad durante 48 minutos. Si no, pagaremos el precio".

Y ayer casi lo pagan. Los Angeles Lakers estuvieron por debajo en el marcador mediado el tercer cuarto (62-80) y necesitaron de una gran remontada para poder optar al triunfo. Con un parcial a favor de 13-0 en el inicio del último cuarto los Lakers conseguirían incluso colocarse con ventaja en el electrónico 90-84 a falta de ocho minutos, pero los Bobcats, con un cuarteto de jugadores muy inspirado formado por Kemba Walker, Ramon Sessions, Gerald Henderson y Byron Mullens jamás tiraron la toalla. El salvador de los Lakers sería, esta vez sí, Kobe Bryant, quien con algunos triples decisivos mantuvo a raya a la franquicia presidida por Michael Jordan. Los Bobcats tuvieron opciones de ganar el partido en los últimos segundos, pero Walker, Henderson y Gordon (con un triple a la desesperada) erraron sus oportunidades. Kobe Bryant alcanzó los 30 puntos por séptimo partido consecutivo, algo que ningún jugador de 34 años o más había conseguido nunca.

La victoria de los Lakers dejó más dudas que soluciones para el futuro más inmediato, sobre todo, porque el entrenador Mike D'Antoni parece que todavía no ha encontrado la manera de hacer funcionar juntos a la pareja Pau Gasol-Dwight Howard. 'Superman' sumó 16 puntos y 18 rebotes, pero cuando coincidía con el español fue cuando los Bobcats prácticamente lograban marcharse en el marcador. Un problema que Pau Gasol espera resolver. "Es bueno que pasemos tiempo jugando juntos y que uno reemplace a l otro para que yo pueda jugar más cerca del aro cuando él no está. Tenemos que encontrar maneras de ser más productivos, ya sea juntos o descansando. Me gusta jugar como cuatro y como cinco en este equipo, pero prefiero operar desde dentro; es lo que me gusta", apostilló el '16' de los Lakers.

Un mensaje para navegantes y, sobre todo, para el capitán del barco. Tras el triunfo de ayer y con una racha de tres victorias seguidas Mike D'Antoni consigue algo de oxígeno y de tiempo hasta que regrese de la lesión el base Steve Nash. El canadiense podría volver el próximo sábado ante los Golden State Warriors. Si no fuera así ya tendría que esperarse al día de Navidad para reaparecer ante los New York Knicks. Nash vio ayer desde el banquillo la victoria de su equipo vestido de calle, un triunfo que supone un récord de 7-9 para los Lakers desde que Mike D'Antoni congió las riendas de la franquicia angelina. En sus primeros 16 partidos en sus anteriores equipos tampoco es que le fueran mejor las cosas en los inicios. D'Antoni firmó un 5-11 con los Denver Nuggets, 4-12 en su etapa en Phoenix Suns y 8-8 cuando dirigió a los Knicks.

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