New Orleans pide ayuda ciudadana para su nuevo logo

Registra los nombres de Pelicans, Rougarou, Mosquitos, Swamp Dogs y Bullsharks para sustituir al actual Hornets

Los New Orleans Hornets están decididos a cambiar de nombre, hasta tal punto que la propia NBA ya habría registrado cinco posibles alternativas. Las propuestas serían la ya conocida como Pelicans, además de Rougarou (criatura legendaria), Mosquitos, Swamp Dogs (cocodrilo) y Bullsharks (un tipo de tiburón que vive en el Golfo de México). La iniciativa de la franquicia de Nueva Orleans quiere calar hondo en la sociedad del estado de Louisiana, por este motivo cualquier persona puede contribuir con su propio diseño en una especie de concurso público, que la web 99desings.es se está encargando de recoger.

New Orleans Hornets, la franquicia que abandonó Charlotte hace ya varios años, parece dispuesta a cambiar de nombre para identificarse más con la ciudad del Jazz. Si bien los Utah Jazz no están por la labor de ceder su logo, en Nueva Orleans están poco a poco cumpliendo los pasos para que los Hornets pasen a mejor vida con el objetivo de que a partir de la temporada 2014-15 sea un nuevo nombre el que acompañe al equipo de baloncesto por todas las canchas de la NBA. En este sentido, hace pocas semanas se filtró que la elección habría sido la de Pelicans (el ave más tradicional de la zona), aunque según behindthebuckspass.com un abogado de la NBA llamado Anil V. George habría registrado recientemente cuatro nombres más (Rougarou, Mosquitos, Swamp Dogs y Bullsharks), todos ellos relacionados con la región donde está situada la franquicia.

No es la primera vez que el abogado Anil V. George habría registrado nombres y logos referentes a la competición norteamericana, ya que con anterioridad hizo lo mismo con otros equipos de la NBA, de la NBDL (liga de desarrollo) y de la WNBA. Los últimos ejemplos de la previsión de la NBA para registrar y proteger los nombres de sus futuras franquicias fueron los Nets de Brooklyn, los Thunder de Oklahoma City y los Bobcats de Charlotte. Al igual que en estas tres ciudades la elección del nombre y del logo en Nueva Orleans sería a través de una votación popular. No hay que olvidar que cada estado costea parte de los gastos de una franquicia con sus impuestos (como la construcción de pabellones), de ahí que para la NBA sea de vital importancia que la gente se sienta involucrada con el proyecto de la franquicia.

Es puro márkenting. Desde hace mucho tiempo se ha rumoreado también que el propio Michael Jordan estaría interesado en recuperar el nombre de Hornets para Charlotte si en Nueva Orleans deciden prescindir de él, ya que la franquicia de Carolina del Norte vivió su época más gloriosa bajo el nombre de Charlotte Hornets, con jugadores de la talla de Alonzo Mourning y Glen Rice. La NBA, como ha demostrado en los últimos años, no suele poner impedimentos a la hora de cambiar franquicias de ciudad, eso sí, siempre que haya un proyecto serio y con un respaldo económico importante detrás. Es habitual que la propia NBA o los dueños de las franquicias suelan presionar a la comunidad de turno para pedir más inversión en pabellones, como el último verano ocurrió en Sacramento con los Kings, que a punto estuvieron de abandonar la capital del estado de California.

Hay que recordar que los actuales Thunder de Oklahoma City son los herederos de los Seattle SuperSonics, en parte porque en la ciudad del noroeste de los Estados Unidos no estaban muy decididos hace unos años a gastarse más dinero en la franquicia. Sin embargo muy a menudo las ciudades que dejan marchar a una franquicia, luego se arrepienten, como ha pasado en Seattle, que desde entonces ha insistido a la NBA en querer iniciar un nuevo proyecto con un nuevo equipo. Cualquier petición de este tipo siempre pasa por la mesa del comisionado, David Stern, que en este sentido es muy estricto. Con una liga cerrada de 30 franquicias la única posibilidad de que una nueva ciudad se incorpore a la NBA es que el señor Stern amplíe el número de equipos a un mínimo de 32, aunque eso implicaría un cambio en las divisiones de cada conferencia, ya que de cinco equipos en cada una se podría pasar a un sistema de cuatro divisiones de cuatro equipos cada una por conferencia.

Hay ciudades que están haciendo cola en la puerta del despacho de la NBA desde hace mucho tiempo. Seattle es una de las más recientes por su intención de recuperar lo que tuvo, aunque hay algunas poblaciones famosas en los Estados Unidos que esperan su turno y hasta la fecha nunca lo han conseguido. Nos referimos por ejemplo a Las Vegas, Anaheim o San Diego. Las dos últimas siempre han tenido en contra que pertenecen al estado de California, donde ya se encuentran las franquicias de Golden State Warriors, Sacramento Kings y los Lakers y los Clippers de Los Ángeles. El llevar un equipo allí podría saturar el mercado y por ahí la NBA no pasa. Respecto a la ciudad del juego, es precisamente el tema de las apuestas deportivas lo que siempre ha frenado al comisionado para mover ficha. Hace algunos años hizo un guiño a Las Vegas celebrando el Fin de Semana de las Estrellas, aunque nunca se fue más allá.

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