Amare en tiempos revueltos

Amare Stoudemire podría volver a jugar con los Knicks en los próximos partidos saliendo desde el banquillo.

Amare Stoudemire podría volver la semana que viene ante su ex equipo, los Suns.
Amare Stoudemire podría volver la semana que viene ante su ex equipo, los Suns.

La vuelta de Amare Stoudemire podría producirse la semana que viene en el partido que enfrentará a los New York Knicks contra el ex equipo del propio jugador, los Phoenix Suns. Después de lesionarse unos días antes del comienzo de la temporada, Amare debutará por fin esta temporada con el equipo neoyorquino. Ahora, la duda que asalta al propio jugador, al entrenador y a la afición es: ¿Qué rol ocupará Stoudemire en su vuelta a las canchas de la NBA?

STAT fue asignado a principio de esta semana a los Erie BayHawks, equipo de la D-League afiliado a los New York Knicks. Aunque no jugó ningún partido con el equipo de la ciudad de Erie, sí entrenó con ellos durante varios días junto a dos jugadores de la franquicia neoyorquina como son James White y Chris Copeland. De esta forma, Stoudemire fue entrando en contacto con algunos jugadores del equipo de cara a su vuelta a la NBA.

Sin embargo, no todo es felicidad con la vuelta de Amare Stoudemire al circuito baloncestístico estadounidense. El jugador, que llegó como el 'salvador' de los Knicks hace dos temporadas, ya no es el mismo. Su físico y su mente han mostrado una clara desmejoría y es por ello que su rol es sustancialmente menos importante que el de temporadas atrás.

Antes de su lesión, el equipo siendo entrenado por el actual entrenador de los Lakers Mike D'Antoni, no consiguió carburar. La franquicia de la ciudad más importante del mundo juntó a tres auténticas bestias del baloncesto NBA como eran Carmelo Anthony, Tyson Chandler y Amare Stoudemire. STAT era la sexta opción de la dirección de la franquicia, ya que antes de él fueron preferencias: LeBron James, Dwyane Wade, Chris Bosh, Rudy Gay y Joe Johnson).

La parroquia del Madison Square Garden auguraba un futuro repleto de éxitos, pero se equivocaron. Los Knicks no conseguían despegar, la estrategia del Head Coach no conseguía adaptarse a las cualidades de los jugadores y por supuesto, las individualidades anulaban cualquier tipo de posibilidad que pudiera tener el equipo en la competición.

Se podría decir que el 'Run&Gun' de D'Antoni rompió las rodillas a Amare Stoudemire. El ex jugador de los Phoenix Suns no aguantaba el ritmo que requería el entrenador y sufrió una grave lesión en su rodilla izquierda. D'Antoni fue despedido y llegó Mike Woodson. Con el nuevo entrenador, la presente temporada fue presentada como la del cambio. Este equipo estaba formado por hombres y no por nombres.

Con Amare lesionado, Woodson ha encontrado el juego ideal y que está haciendo de estos Knicks uno de los mejores equipos de la competición. Sin Jeremy Lin, pero con los veteranos Jason Kidd y Raymond Felton formando el 'backcourt' y Carmelo Anthony ocupando la posición de ala-pívot, el equipo neoyorquino ha encontrado su juego fetén.

Y ahora, con la vuelta a las canchas de Stoudemire, a Woodson se le presenta un gran problema. La colocación de Carmelo Anthony en el puesto de ''4'' aprovechando su velocidad ante rivales más lentos y corpulentos está siendo una de las claves del éxito del equipo. Por ello, la vuelta de STAT al quinteto inicial obligaría a desplazar a Melo al puesto de alero.

En cualquier deporte siempre ha existido el dicho de que si algo está funcionando no se debe tocar y esto es lo que estaría pensando Mike Woodson en este momento. El rol que tiene pensado para Stoudemire es el de capitanear la segunda unidad del equipo, con Pablo Prigioni dirigiendo y Smith, Novak y Wallace abiertos para lanzar desde posiciones más lejanas.

La pelota está en el tejado del propio Stoudemire: ¿Aceptará este rol o su orgullo y ''nombre'' impedirán esta nueva situación en su carrera? ''Ustedes me conocen, desde que estoy aquí en los Knicks he hecho todo por ganar y he sido un jugador de equipo. Lo que sea necesario para ganar'', afirmó el jugador en sus últimas declaraciones a la prensa.

Muchos de los que han trabajado con él califican al jugador con el adjetivo ''orgulloso''. Pese a que de cara a las cámaras siempre se ha presentado como una persona honesta, humilde y trabajadora por el bien en el equipo, en la trastienda Amare seguramente no estará contento con esta situación. Y esto se debe a la mala suerte que ha tenido estos últimos años.

Los propios Knicks intentaron traspasarle el pasado verano a los Toronto Raptors a cambio de Andrea Bargnani. También fue ofrecido a los Orlando Magic conjuntamente a Tyson Chandler con el propósito de obtener a Dwight Howard. Su deplorable estado de forma y su impresionante y costoso salario fueron los principales impedimentos para que STAT cambiara New York por otra ciudad estadounidense.

Nunca mejor dicho, 'Amare en tiempos revueltos'. Su adaptación y comprensión hace su nuevo rol y el juego del equipo con Stoudemire en activo serán las grandes cuestiones que se resolverán la semana que viene. Como vaticinó Amare, los Knicks están de vuelta, pero con lo que no contaba era con la poca importancia y relevancia que él iba a tener el equipo.

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