Los regresos más esperados

Tras la reaparición de Nash aún hay muchos equipos que esperan el retorno de sus estrellas tras una larga lesión

Andrew Bynum
Andrew Bynum

Steve Nash volvió anoche a los Lakers después de una larga lesión, un problema, el de las lesiones, que no sólo ha afectado al equipo californiano en este inicio de temporada en la NBA. Son muchos los conjuntos que esperan que algunas de sus estrellas regresen a las canchas de baloncesto lo antes posible porque ven cómo una vez transcurrido prácticamente un tercio de la competición ya es hora de remontar el vuelo en la clasificación. En Dallas, Chicago, Indiana, Nueva York Philadelphia, Washington y New Orleans... por enumerar algunas ciudades, esperan con los brazos abiertos a jugadores de la talla de Dirk Nowitzki, Derrick Rose, Danny Granger, Amare Stoudemire, Andrew Bynum, John Wall y Eric Gordon.

Una lesión puede cambiarlo todo en la NBA y si no que se lo digan a Los Angeles Lakers en este arranque de temporada regular. Los problemas físicos de Steve Nash, unidos a las molestias de Pau Gasol en sus rodillas que le hicieron perderse varios partidos, han sido un lastre demasiado pesado para una franquicia cuyo único objetivo es la victoria y el anillo de campeón al final del curso. Por fin anoche regresó el base canadiense y lo hizo con un ajustado triunfo en la prórroga en la bahía de Oakland ante los Golden State Warriors. Sin prácticamente tiempo para adaptarse al juego de sus compañeros después de jugar sólo los dos primeros encuentros de la campaña, el dos veces All Star de la NBA demostró en muy poco tiempo que su presencia puede relanzar al equipo de Mike D'Antoni en la clasificación. Un espaldarazo y un empujón vital que también esperan otros equipos de la liga cuando algunas de sus estrellas vuelvan a pisar el parquet.

Además del caso de Steve Nash, la plaga de lesiones ha viajado por varias ciudades de la NBA. En una de ellas el problema viene de lejos. Nos referimos a Chicago. El año pasado perdieron a Derrick Rose en el play-off, la lucha por el anillo quedó descartada y hasta su regreso los Bulls mantienen el tipo como pueden. De momento no les ha ido tan mal como a los Lakers, pero 11 derrotas en 26 partidos para la franquicia de la 'Ciudad del Viento' serían impensables a estas alturas si el equipo contara de D-Rose. Peor andan las cosas en Dallas, el campeón de la NBA hace dos temporadas, que mientras esperan con calma el retorno de Dirk Nowitzki el equipo va dando tumbos en la clasificación de la Conferencia Oeste, con un balance de 12 triunfos y 15 derrotas. Las últimas noticias que llegan desde Estados Unidos es que el pívot alemán ha comenzado a entrenar con la plantilla tejana, pero todavía no hay una fecha exacta para abandonar la enfermería.

Los casos de Chicago y Dallas quizá sean los más llamativos por el potencial de sus plantillas, pero en otros equipos la ausencia de un jugador clave puede significar decir adiós a toda la temporada. Nos encontramos con los ejemplos de Washington Wizards y New Orleans Hornets, que a día de hoy ocupan los farolillos rojos en el Este y en el Oeste, respectivamente, en parte debido a las bajas por lesión de John Wall y de Eric Gordon. Al primero aún le falta tiempo para volver al equipo de la capital tras una operación en verano, mientras que el segundo ya está en la última fase de su recuperación.

Los equipos de la Conferencia Este son los que más están acusando la plaga de lesiones que recorre la NBA y si bien la baja de Amare Stoudemire todavía no se ha echado en falta en la Gran Manzana, las ausencias de Andrew Bynum en Philadelphia y la de Danny Granger en Indiana, están provocando que tanto los 76ers como los Pacers estén firmando unas campañas por debajo de lo esperado. El caso más sangrante es el de Andrew Bynum. El ex pívot de los Lakers llegó vía traspaso este pasado verano, pero todavía no ha podido debutar este año. Las últimas revisiones médicas han determinado que el jugador podría regresar a mediados de febrero o principios del mes de marzo, justo después del All Star Weekend y con tiempo suficiente para poder ponerse a punto de cara al play-off. Eso sí, los 76ers están jugando con fuego en este arranque de curso, ya que a estas alturas con un balance de 13-14 ocupan la novena plaza de la tabla. En Indiana, en cuanto a resultados van mejor las cosas, gracias a Paul George. La baja de Granger no se está acusando en exceso, si bien los Pacers están lejos del nivel que demostraron al final de la pasada campaña.

La alegría y la tristeza va por barrios. Los hay, como los Warriors que cruzan los dedos para que Stephen Curry no se lesione, mientras a la vez esperan el regreso de Andrew Bogut, con el que podrían dar un salto de calidad. Después hay equipos como Toronto, Orlando, Cleveland, Minnesota o incluso Portland que las lesiones no les están dejando coger una velocidad de crucero suficiente para poder aguantar el ritmo de competición. Los Timberwolves, quizá, sean los que mejor han sobrevivido a las bajas de Kevin Love y Ricky Rubio, si bien con el regreso del español los ajustes se deben hacer sobre la marcha. Nadie quiere que los mejores jugadores se queden fuera de las canchas, aunque en algunas ocasiones las lesiones se 'utilizan' para caer en la clasificación y poder tener después una mejor posición en la lotería del draft. Esto pasó, pasa y seguirá pasando. Allá ellos.

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