El impás de Ricky Rubio

El base español será baja dos partidos por problemas de espalda

Dos semanas después de su regreso a las pistas Ricky Rubio continúa con su proceso de recuperación, un lento caminar que ahora le tendrá sin viajar con los Minnesota Timberwolves en los próximos dos partidos. El Año Nuevo no ha traído buenas noticias para el base español, que si bien parece dejar atrás la lesión de su rodilla, ve ahora cómo los problemas físicos en la espalda retrasan su impacto en la NBA en su segunda temporada.

Nadie dijo que el regreso a las canchas iba a ser fácil, pero quizá Ricky Rubio esperaba algo más. Desde que el base de El Masnou volvió a jugar el pasado 15 de diciembre después de ocho meses de baja su proceso de recuperación no ha sido un coser y cantar, hasta tal punto que de los siete encuentros que los Minnesota Timberwolves han tenido en su calendario el catalán tan solo ha podido disputar cinco. La rodilla operada no parece ahora el principal problema, son las molestias físicas que surgen después de un largo período de inactividad, que han aparecido en la zona lumbar. Por ello el internacional español se perderá los dos próximos encuentros a domicilio del equipo dirigido por Rick Adelman, quienes pondrán rumbo a Utah y Denver sin uno de sus pilares de la pasada campaña.

Hasta la fecha el entrenador está teniendo la paciencia suficiente con Ricky Rubio y no tiene prisa para que el español muestre el nivel del año pasado, algo que en principio no se espera hasta después del All Star Weekend a finales del mes de febrero. El impás quizá sea demasiado largo en el tiempo, pero es mejor caminar con pasos cortos que dar un paso en falso. Tal es el cuidado que están teniendo los Timberwolves con su estrella que en los cinco partidos que ha podido vestirse de corto nunca ha jugado más de 21 minutos y lo hizo en su último choque ante los Houston Rockets. En los cuatro anteriores ha jugado 18 minutos, en tres ocasiones, y 16, en otra, siempre saliendo desde el banquillo.

El gran debut que tuvo Ricky Rubio ante los Dallas Mavericks, en un partido que firmó 8 puntos, 9 asistencias y 4 rebotes hizo pensar que las cosas irían más rápido de lo esperado, pero el tiempo ha dado la razón a aquellos que pronosticaron una lenta fase de recuperación. Después de aquella victoria, los Wolves sumaron solo una más en los siguientes cuatro partidos con Ricky Rubio en la cancha, un balance no demasiado bueno para las necesidades de un equipo que quiere pelear por los play-off a final de la temporada.

De momento los números de Ricky con el equipo son de dos triunfos y tres derrotas, mientras que los Wolves han conseguido 11 victorias y 11 derrotas sin él. Un pobre bagaje para mantenerse entre los ocho primeros de la Conferencia Oeste, de ahí que a día de hoy ocupen el noveno lugar de la clasificación. Eso sí, se espera que cuando el base español coja la forma física adecuada el equipo lo notará para bien y su objetivo no es otro que quedar por delante de otros conjuntos como Portland Trail Blazers o Denver Nuggets, que en este inicio de curso ocupan puestos de play-off de manera provisional. Pese al récord de 14-13 de los Timberwolves, en Minnesota pueden estar satisfechos, ya que están mejor que Los Angeles Lakers o Dallas Mavericks. Sin embargo es de esperar también que ambas franquicias mejoren con el paso de los meses en la temporada regular y luchen por meterse en las series por el título.

A falta de conocer la evolución de Ricky Rubio de sus problemas de espalda y con un plan de entrenamiento individual mientras su equipo viaja a Salt Lake City y a Denver, el entrenador Rick Adelman ha adelantado que espera contar con el jugador el próximo sábado ante los Portland Trail Blazers, lo que propiciaría un nuevo duelo entre jugadores españoles en la NBA, ya que en la franquicia del estado de Oregón el valenciano Víctor Claver está contando con minutos, eso sí, aún menos que el base catalán.

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