Anthony Davis y su escasa repercusión en la NBA

El pívot de los New Orleans Hornets ha perdido el protagonismo que tenía al principio de la temporada

Anthony Davis, nº1 del Draft, no está cumpliendo con las expectativas
Anthony Davis, nº1 del Draft, no está cumpliendo con las expectativas

La llegada de Anthony Davis a la NBA no está siendo como el propio jugador y el resto de la gente esperaba en su primer año como rookie. El pívot de 19 años llegaba a New Orleans Hornets tras ser el número 1 del Draft 2012, con el cartel de futura estrella de la liga estadounidense. Pero su rendimiento, sin ser excelente ni deplorable, le ha hecho pasar desapercibido en estos primeros meses de competición.

Anthony Davis y su rendimiento han comenzado a ser un tema de conversación entre los aficionados de la NBA, cosa que han comenzado a recoger los principales diarios deportivos norteamericanos. Sin pena ni gloria, Anthony Davis ha llegado a la NBA para ser el líder de un equipo, sin espíritu ni garra pero que guarda el derecho a mejorar en los próximos años.

El jugador nacido en Chicago fue una de las grandes estrellas de la pasada NCAA. Desde su llegada a Kentucky, muchos analistas ya le consideraban como un futuro número 1 del Draft, debido a su imponente físico atlético y su capacidad reboteadora al alcance de muy pocos jugadores en la actualidad. En su único año universitario, Davis consiguió promediar 14.2 puntos, 10.7 rebotes y la increíble cifra de 4.7 tapones por partido. En la final de dicho campeonato, el pívot de Kentucky consiguió atrapar 16 tapones.

Cuando el pasado 28 de julio fue elegido como número 1 del Draft 2012 por los New Orleans Hornets, en la pertinente ceremonia celebrada en Nueva Jersey. Davis aterrizaba en el mundo NBA tras ser el mejor jugador de la Universidad de Kentucky y ser elegido por Mike Krzyzewski para disputar los Juegos Olímpicos de Londres con el USA Team Basketball. Con Kentucky ganó la NCAA y con la selección nacional la medalla de oro, lo que desencadenó en la creación de una nueva y emergente figura del baloncesto norteamericano.

La llegada del 'Unibrow' a la NBA se presagiaba como un acontecimiento de primer orden, con la esperanza de ver a la nueva estrella del circuito. Su primer partido, contra San Antonio Spurs. Los nuevos Hornets de Davis y Austin Rivers -hijo de Doc- perdieron el partido pero la promesa uniceja consiguió anotar 21 puntos y capturar 7 rebotes. Al siguiente encuentro, Davis sufrió una conmoción cerebral que le tuvo apartado una semana de las canchas de la NBA.

En su vuelta, Davis realizó su primer 'doble-doble' con 23 puntos y 11 rebotes, además de poner 5 espectaculares tapones. En los tres siguientes partidos, el center de los Hornets demostró su versión más irregular, hasta que sufrió una nueva lesión, la que le tuvo apartado durante las tres siguientes semanas. Tras su vuelta a mediados de diciembre, la franquicia de la ciudad del Jazz continuó sin despertar y perdiendo partidos, ante la ya conocida irregularidad del joven pívot de 19 años.

El equipo comenzó a remontar, pero en parte, no fue gracias a Davis, sino a Greivis Vásquez, quien se había alzado como el nuevo líder del equipo frente a la ausencia del 'Unibrow'. Durante este comienzo de temporada, Davis tan sólo ha realizado cinco 'dobles-dobles', en un equipo donde es la principal referencia defensiva en el esquema del entrenador.

La proyección del jugador debe ser claramente ascendente. No está rindiendo a su mejor nivel, pero sus números son de un jugador notable. Otro de los motivos del desvanecimiento comercial y modal del jugador ha sido la aparición de otro rookie. Hablamos de Damian Lillard, base de los Portland Trail Blazers, que le ha quitado a Davis la primera posición en la carrera por el Rookie for Year. Además, la prensa norteamericana comienza a especular con la presencia de Lillard en el Partido de las Estrellas del All Star, siendo el primer rookie en disputar dicho encuentro desde el mítico Michael Jordan.

Mientras tanto, en Nueva Orleans siguen confiando en su crack, aunque ya no aparezca en la primera plana de las noticias sobre la NBA. Saben que es un excelente defensa, pero también conocen la debilidad que sufre en el ataque, donde posee una capacidad limitada en el tiro. Debe mejorar en muchos aspectos, como por ejemplo en su juego de pies de cara al aro rival.

Muchas personas, que anteriormente le catalogaban como futura 'superestrella', ahora dudan y le desheredan de tal condición. Y el motivo es evidente, una estrella debe de destacar en el ataque, aunque sea o no un gran defensor. Sin ataque, no hay espectáculo. Anthony Davis ha conseguido promediar 13.2 puntos, 7.8 rebotes y 1.8 tapones por partido. Por lo que se podría decir que sus números no son malos, sino al contrario, que son realmente buenos, pero insuficientes para una futura referencia de la NBA.

En cuanto al propio equipo, los Hornets no están poniendo mucho de su parte. Un equipo desunido, tan joven como inmaduro y descompuesto por todas las posiciones del roster. Con Eric Gordon recién recuperado e inmerso en la rumorología de traspasos y Austin Rivers, decepcionando a todo aquel que creyó en él, los Hornets continúan sin encontrar el rumbo idóneo. Para muchos, la nota positiva de la temporada ha sido la aparición de Greivis Vásquez, quien se ha convertido en el base titular y por qué no, en el verdadero líder del equipo.

En definitiva, si continúan reforzando su roster, siguiendo con el modelo de los Oklahoma City Thunder, los Hornets podrán llegar lejos en un futuro no muy lejano. Pero para ello necesitan de la hercúlea presencia de Anthony Davis, el líder que necesita el equipo. Los Hornets no necesitan a un buen jugador, sino que requieren de la existencia de una estrella que sea capaz de decidir el porvenir de la franquicia.

Comentarios recientes