Los jugadores de la Selección: Escoltas y Aleros

Ocupar el hueco dejado por Juan Carlos Navarro en la posición de escolta no es tarea fácil. El genial jugador del F.C. Barcelona ha sido pieza clave en los éxitos de la selección desde el 2001, año del bronce en el Eurobasket de Turquía, gracias a su capacidad para desmontar las defensas rivales. Pese a todo, los hombres de Juan Antonio Orenga están obligados a intentarlo y, aunque en estos casos se suele apelar al colectivo, a que todos den un paso adelante, hay un hombre que, por su talento, debería asumir mayor responsabilidad en esta labor, Rudy Fernández.

Tras más de una década jugando cada verano con la selección Juan Carlos Navarro se ha visto obligado a perderse la cita de Eslovenia por culpa de una lesión. Para compensar sus puntos y asistencias Juan Antonio Orenga cuenta con tres hombres experimentados en este tipo de campeonatos y acostumbrados a ejercer de líderes en sus respectivos equipos.

El primero de ellos no es otro que Sergio Llull. El menorquín también puede jugar de base pero, con tres hombres para esa posición, salvo catástrofe en forma de lesiones en este campeonato está llamado a ejercer de escolta. Su extraordinario despliegue físico en cada partido a veces hace olvidar que también es un jugador con mucho talento, sin ir más lejos en los encuentros de preparación ha sido el más certero desde la línea de tres. Si es capaz de mantener esos buenos porcentajes y añadimos su habitual intensidad en ambos lados de la cancha tenemos a un hombre que será muy importante en Eslovenia ya sea secando a los escoltas rivales con su asfixiante defensa o culminando con espectaculares penetraciones y mates el juego rápido y de contraataque que el seleccionador quiere imponer o abriendo las defensas con su lanzamiento.

Si la entrega y el derroche en el esfuerzo se dan por sentados al hablar de Sergio Llull la única duda que surge es si será capaz de mantener el nivel de concentración que impide que se desboque y encadene malas decisiones como le sucede en ocasiones con su club. Por ahora en los partidos de preparación de la selección esto no ha pasado y esperemos que en Eslovenia, especialmente en los choques decisivos, no lleguemos a ver esa versión de este, por otro lado, extraordinario jugador.

Otro exterior que deberá dar un paso adelante para evitar que se note en exceso la ausencia de Navarro, aunque su posición habitual en la pista será la de alero, es Fernando San Emeterio. El cántabro es un gran jugador de equipo, siempre pendiente del trabajo oscuro, ayudas en defensa, en el rebote y un desgaste físico extraordinario son sus cartas de presentación. A nivel individual es muy buen defensor y flojea un poco más en ataque. No es un gran tirador exterior pues necesita tiempo y espacio para armar el brazo, y aún así no suele tener porcentajes muy altos, pero sobresale en una faceta fundamental y que deberá explotar en Eslovenia, las penetraciones a canasta y los cortes por la zona hacia el aro. En ambas acciones aprovecha su habilidad y decisión para finalizar evitando posibles tapones, sacar faltas o ambas cosas.

Fernando llega al Eurobasket tras una temporada un tanto gris en su club lo que podría despertar ciertas reservas sobre su rendimiento pero los rasgos que identifican a este jugador son la bravura y el carácter que siempre saca en los momentos más difíciles para su equipo y es una apuesta segura. En los partidos de preparación ha ido de menos a más aumentando su aportación en los últimos y nadie duda de que asumirá su parte de responsabilidad cuando llegue el momento.

Y por fin llegamos a Rudy Fernández, todo un veterano de la selección con 150 partidos a sus 28 años. El mallorquín lo tiene todo, fundamentos técnicos, buena mano desde cualquier posición y distancia y buen dribbling para penetrar, tácticos, defiende tanto en línea de pase como aguantando a su par o en zona e interpreta a las mil maravillas los sistemas y espacios en ataque, un físico privilegiado, ágil y coordinado pese a su aspecto desgarbado, y experiencia y carácter para jugarse bolas comprometidas con acierto. Juega tanto de escolta como de alero y su rendimiento es extraordinario en ambas posiciones tanto en defensa como en ataque, aunque, en teoría, por su altura y peso, debería sufrir ante aleros altos y fuertes, en la práctica ha demostrado muchas veces que no es así. A todo ello se añade una gran inteligencia para realizar la acción correcta en el momento preciso, ya sea un robo de balón, un rebote oportuno o una canasta importante, y una conexión extraordinaria con los dos bases más creativos del equipo, Sergio Rodríguez y Ricky Rubio.

Su año en el Madrid se debe calificar de bueno, aunque quizá, posiblemente por culpa de sus problemas de espalda, no tan excelso como se auguraba y en la última parte de la temporada se ha mostrado irregular en el tiro de tres acumulando una gran cantidad de fallos en los partidos finales de los playoffs ACB. Es este un aspecto preocupante. Siendo un grandísimo jugador que no depende del lanzamiento exterior para anotar, lo cierto es que la selección no cuenta con tiradores muy fiables y si Rudy es capaz de erigirse en amenaza desde más allá del 6,75 obligará a las defensas rivales a abrirse dejando más espacios para nuestros interiores. En los partidos de preparación ha dejado muestras de su extraordinaria calidad con algunos chispazos de genio pero no se ha prodigado en exceso, dando la impresión de estar reservándose la mayor parte del tiempo. Se ha mostrado más seguro en el tiro de tres en los últimos choques aunque Gran Bretaña no opuso mucha resistencia. Sin duda este joven veterano sabe que le esperan duras batallas y muchos minutos en los que tendrá que asumir un papel protagonista y está guardando fuerzas. Ojalá sean suficientes porque buena parte de las opciones españolas pasarán por sus manos.

Por lo visto durante la preparación puede parecer que la posición de escolta no está tan bien cubierta como la de base, pues el rendimiento ha sido más irregular, pero estos tres jugadores tienen la experiencia y las cualidades, físicas y técnicas, suficientes como para completar un campeonato a altísimo nivel. Si consiguen dar el rendimiento que sospechamos pueden alcanzar nuestras posibilidades de medalla se incrementarán notablemente.

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