Derrick Rose, lo bueno se hace esperar

Tras una larga recuperación, el base de los Bulls está listo para volver a ser el mejor.

Kevin Durant ha defendido esta misma semana la decisión que tomó Rose de no volver a las canchas el año pasado. Según el astro de los Thunder, el base de los Bulls parece mejor jugador que antaño. Las declaraciones de KD llegan después de que ambos jugadores compartieran entrenamientos con Kevin Love este verano, un hecho muy habitual entre los deportistas de la elite del deporte norteamericano. Hace mucho tiempo que no vemos al MVP de los Bulls sobre el parqué, podría ser que a su vuelta nos encontremos de golpe con una versión superior del jugador que enamoró a los aficionados hace unas temporadas.


Foto: lainformacion.com

Derrick Rose se ve más completo y más profesional. También le ven así algunos de sus compañeros de trabajo. “Mucha gente le criticó por tomarse un año de descanso y se enfadaron al ver que no jugaba, pero ha sido lo mejor para él,” explica Kevin Durant. “Lo puedo decir, porque se le ve mejor”. Si los Bulls pueden vivir de las palabras de KD, el futuro inmediato apunta al anillo. Es uno de los pocos jugadores por el que pagaría para verle jugar,” prosigue Durant. “Les hará todavía mejores [a los Bulls] este año.”

Lo que dice Durant va en línea de lo que el mismo jugador ha defendido desde que tomó su decisión. A pesar de que la prensa alimentó varias veces el rumor de su inminente retorno e incluso el cuerpo médico de Chicago le intentó dar un empujón, Rose siempre ha mantenido que su decisión era inamovible. “Fue mi decisión la de parar un año.” aseguraba Rose este verano en París. “Lo que decía la gente me daba igual, pensé en mi futuro y en mi bienestar, tan solo tengo 24 años."

En América se ha comentado mucho el ejemplo de Rose con el de Robert Griffin III, jugador de los Washington Redskins que decidió volver de la misma lesión en un margen muy estrecho, tan solo 8 meses después, el quarterback empezó la temporada de la NFL junto al resto de su compañeros. Los resultados no han sido buenos, y en el campo se nota que Griffin no es el mismo jugador. Fue un proceso similar al de Rose. Lesionado en enero, volvió a entrenar, empezó a predicar que sería capaz de volver y la prensa y el equipo le siguieron el canto de sirena. Podría haber ocurrido, pero el inicio de temporada ha dejado las cosas en su sitio.

Él no es el mismo jugador, pero en negativo. Derrick Rose parece que puede volver al máximo de sus prestaciones, aunque de momento es tan solo una predicción sobre lo que dice él, sus entrenadores y sus compañeros del mundo del baloncesto. Está claro que a Robert Griffin no le ha funcionado el experimento, ya que su rendimiento y confianza parecen haber menguado en el campo. Así lo entiende Bryan Crawford, columnista para la NBC en Chicago:

El rol del quarterback en fútbol americano y el de base en baloncesto son parecidos: dirigir el ataque, realizar jugadas y hacer mejores a tus compañeros. Ocho meses después de la operación, ‘RG3’ no parece capaz de hacer nada de eso, sobretodo porque parece que siga cuidándose más de su rodilla clínicamente reparada.

Entonces, sabemos que Rose ha hecho bien en no forzar un retorno para darse tiempo de sentirse al 100% y olvidarse completamente de que su rodilla le ha hecho sufrir mucho. Ese es un paso, pero Derrick ha podido hacer mucho más. Él mismo lo confirma. “Me he convertido en un jugador más inteligente ya que nunca en mi vida había visto tanto baloncesto. Cuando juegas todo el rato, vuelves a casa pensando en desconectar.” afirma el Bull.

“He aprendido muchísimo. Me he empachado de baloncesto, he visto todos los partido y he hablado con Thibodeau. Él me planteaba muchas preguntas, como si fueran los deberes.” añade Rose. Está claro, Derrick ha aprovechado para observar su propio juego y el de sus rivales, de ello se aprende mucho o así lo defienden muchos expertos y la mayoría de entrenadores de élite.

De nuevo las expectativas y los focos giran entorno a los Bulls y a su ausente estrella. El primer reto no será nada fácil. Chicago se las verá con Miami el 29 de octubre en la jornada inaugural del curso. Otra lección de marketing de la NBA, cabe añadir. “Viviré el retorno como un nuevo estreno… Me he concienciado que mi primer partido va a ser una locura. Habrá mucha gente pendiente.” asume de Chicago. “Pero a quiénes no crean en mi, yo les demostraré que se han equivocado.” sentencia con contundencia, rebosante de autoconfianza.

Queda un mes para el inicio de la temporada. Parece obvio que la vuelta de Derrick Rose, ya sea mejor o tan solo parecido a ese relámpago que obtuvo el MVP en 2011, hará de los Bulls un equipo temible y aspirante al anillo. Con la defensa sin concesiones propuesta por Thibodeau y el empuje ofensivo que devolverá Rose al equipo, Chicago podrá luchar codo a codo a equipos como Miami o Indiana por la primera plaza de la conferencia Este.

Hagamos un brindis por Derrick y su rodilla, a veces, las cosas buenas se hacen esperar. Que así sea.

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