Diez jóvenes que van a dejar huella en 2014

Confeccionamos un quinteto en cada conferencia con jugadores que deben consolidarse en 2014.

La temporada de la NBA está a punto de empezar. Vamos a crear dos quintetos, uno en cada conferencia, con los jugadores jovenes que deberán consagrarse como estrellas de la NBA en la temporada 2013/2014.

ESTE

Base. Kyrie Irving. No es discutible que el base de los Cavs es uno de los jugadores con más talento de la liga. En su tercer año deberá demostrar que tiene galones para lleva a playoffs a un equipo que lleva de capa caída desde que LeBron James decidiera llevar su talento a South Beach. En 2013 ya fue All Star, y ganó el concurso de triples. Su canasta tras crossover en la cara de Brandon Knight en el Rising Star dio la vuelta al mundo y se está convirtiendo en uno de los jugadores más mediáticos y seguidos de la NBA. Su descaro y su buen hacer le ha llevado a ser uno de los jugadores más prometedores de la liga, con sólo 21 años.

Escolta. Bradley Beal. Tras una temporada de rookie alterada por las lesiones Beal llega al inicio de temporada con las pilas recargadas y con ganas de llevar a Washington a una posición digna a final de temporada. Bradley Beal ha sido una de las sensaciones de la pretemporada. El número 3 del Draft 2012 tendrá que demostrar que va a dar el salto que los Wizards y John Wall necesitan.

Alero. Paul George. Uno de los pocos jugadores en la NBA que pueden defender a LeBron James. El alero de los Pacers afronta su cuarta temporada en la liga con los focos sobrevolando su cabeza por la imagen que dejó en la retina su duelo con el MVP en playoffs, donde demostró que podía jugar de tú a tú al mismísimo King James.

Ála-Pivot. Anthony Bennett. El número 1 del pasado Draft, cuestionado por la prensa en las últimas semanas por tener asma (como si fuera el único) o estar bajo de forma (en pretemporada) ninguno ha reparado en que este habilidoso Ala-Pívot de 2,03 metros de altura ha sido escogido por Cleveland más para completar su plantilla que por conseguir una estrella. Si las lesiones le respetan y coge buena forma dará mucho que hablar.

Pívot. Roy Hibbert. Para muchos el mejor defensor de la NBA en 2013. Hibbert tiene que consolidarse como uno de los pivots más intimidantes de la liga y afrontar la temporada con las mismas ganas con las que Indiana jugó los playoffs serán sin duda uno de los rivales a batir, no ya en el Este, si no en toda la competición.

OESTE

Base. Ricky Rubio. Puede parecer que cojeamos un poco de españolitis, pero no es mi caso, si alguien ha sido crítico con el base de el Masnou ha sido un servidor, y Minnesota necesita exigirle a Ricky el mejor rendimiento que nos dio el año pasado. Asistiendo mucho, recuperando muchos balones, reboteando con fuerza e inteligencia y sin abusar del tiro. Para eso están Love, Martin o Barea. Ricky debe ser el pegamento que eleve a los Wolves a la posición que su plantilla merece.

Escolta. James Harden. Previsible. Pero real. James Harden afronta su segunda temporada en Houston con una importante subida de listón. Dwight Howard compartirá la responsabilidad con él, pero las espectativas están tan altas que no sabemos si en tan poco tiempo van a poder cumplirlas. Después de una buena pretemporada Houston debe demostrar que no ha estado todo el verano vendiendo humo.

Alero. Kawhi Leonard. El próximo año este puesto lo ocupará Harrison Barnes, no me he olvidado de él. Kawhi tiene que asumir las responsabilidades en los Spurs que va a heredar por naturaleza. Las piezas viejas hay que utilizarlas poco y Kawhi, un jugador que trabaja duro y continúa su progresión, va a ser uno de los hombres más importantes de Popovich en su búsqueda de un nuevo anillo. Como siempre los Spurs están en un segundo plano antes de empezar la temporada. Pero seguro que al terminar el año, como decía Durant, ahí los tienes.

Ala-Pívot. Kevin Love. Tras un año plagado de lesiones y un montón de espectativas por cumplir, Kevin Love afronta la temporada más importante de su vida con un equipo dispuesto a llegar lejos. Rick Adelman tendrá que gestionar bien las rotaciones y dar los galones que el año pasado no fueron de nadie a su estrella Love. Si se asocia bien tanto con Peckovic en la pintura como con Martin y Rubio en el perímetro, los Wolves pueden llegar tan lejos como quieran.

Pívot. Anthony Davis. Quizá no es un center puro, pero lo visto en pretemporada adelanta una temporada ilusionante para los renombrados Nueva Orleans Pelicans. El pasado número 1 del Draft tendrá que demostrar que ha madurado en sólo un año y que puede competir en la pista con los más veteranos.

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