Zach Randolph dolido con los Memphis

El ala-pívot, inmerso en numerosos rumores de traspaso, no quiere moverse de la ciudad de Elvis.

Zach Randolph es uno de los jugadores con más papeletas de ser traspasado, ya que Robert Pera, propietario de los Memphis Grizzlies, no quiere asumir su alto contrato (17.800.000 $ esta temporada y 16.500.000 $ la próxima). Se le ha vinculado con Los Ángeles Lakers, a cambio de Pau Gasol, que así regresaría a su primer equipo en la NBA, un traspaso que al parecer agradaría al de Sant Boi. El último rumor es un intercambio entre Ryan Anderson, de los New Orleans Pelicans, y el propio Randolph. Estos constantes rumores no han gustado nada al díscolo jugador de los Memphis, que parece haber encontrado su hogar en la ciudad de las Pirámides.

Está claro que la NBA es un negocio, que poco entiende de sentimentalismos y en donde los jugadores y sus contratos son tratados habitualmente como puras mercancias. A pesar de que las reglas de este juego son conocidas por la gran mayoría, hay algunos jugadores que no acaban de aceptar que esto sea así. El último caso es el de Randolph, que asiste impotente a un posible traspaso que le obligaría a abandonar su querida Memphis.

"Si, me molesta, me duele un poco, no lo voy a negar. En este juego y en este mundo de la NBA no existe la lealtad. Parece que sólo la hay en ciertas organizaciones. Sólo lo ves en franquicias como los Spurs, los Lakers o los Heat".

Y es que Randolph, que tantos problemas con las drogas y con la justicia tuvo tiempo atrás, parece haber encontrado en Memphis ese sitio al que llamar hogar. Desde que llegó a la franquicia en la temporada 2009-2010 el ala-pívot ha conseguido asentar la cabeza, lo que le ha llevado a convertirse en uno de los mejores power forwards de la liga, haciendo callar así a todos sus detractores que le daban por acabado.

"Memphis es un lugar al que he llegado a amar, un lugar al que llamarle mi casa y es donde sin duda me gustaría retirarme. Ésto no es ningún secreto, me siento ya parte de la comunidad, todo el mundo sabe lo que siento. Ya tengo 32 años, pero siento que todavía puedo tener un par de años buenos, en los que puedo contribuir a que seamos un equipo ganador, una parte importante de un equipo que puede competir por ser campeón".

Pues habrá que ver si esta vez los sentimientos y la opinión del jugador se imponen a la visión de negocio que tiene el propietario de los Memphis Grizzlies. Desde luego el jugador, que ha sido premiado por Kia Motors y la NBA con el premio comunitario del mes de noviembre, está poniendo todo de su parte para poder seguir formando un temible juego interior con Marc Gasol. La resolución del caso la sabremos como muy tarde a finales de febrero.

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