Joakim Noah rompió el código del vestuario

Kendrick Perkins le recordó que hay reglas que son sagradas

El incidente que protagonizaron tras el Bulls vs Thunder de la pasada semana entre Joakim Noah y Kendrick Perkins, nos retrotrae a tiempos pasados de la NBA, unos tiempos donde lo normal era que los jugadores permanercieran muchos años en una misma franquicia, y que su lealtad y sentimiento hacia el equipo por el que jugaban les hacía protegerlo por encima de cualquier otra cosa. La actual NBA, tiene otras cosas, pero sin duda esto, se ha perdido, los jugadores viven con la maleta preparada para cambiar de franquicia. Pero hay cosas que en la NBA se respetan y que perviven con el paso de los años, y una de ellas es el vestuario, curiosamente unos vestuarios abiertos, a la prensa tras los partidos, pero que, tal y como Kendrick Perkins le demostró a Joakim Noah, no están abiertos a los rivales salvo honrosas excepciones. Kendrick Perkins, "invitó amablemente" a Noah a que "moviera su culo" de allí cuando el francés entró a saludar a Thabo Sefolosha, ahora pasados unos días, Noah es consciente de que se equivocó de pleno al entrar en el lugar sagrado de los Thunder.

FOTO: lainformacion.com

Kendrick Perkins el hombre que nunca sonríe, el que siempre muestra su cara de enfado en la pista, parece que no suaviza su gesto cuando sale de la cancha, y así se lo demostró a Joakim Noah tras el duelo que enfrentó a Oklahoma City Thunder y Chicago Bulls. El incidente tampoco tuvo demasiada importancia, palabras subidas de tono que acabaron con Noah fuera del vestuario de los Thunder, pero puso de relieve que hay tradiciones que todavía hoy, permanecen inalterables en la NBA, y una de ellas no es otra que la de que el vestuario es un lugar sagrado que no puede ser profanado por nadie.

Joakim Noah sabe que se equivocó entrando tras el encuentro en el vestuario de los Thunder tras el choque y así lo ha reconocido, el jugador de los Bulls, rompió una regla no escrita entre los jugadores NBA, y esa regla dice que los vestuarios (curiosamente abiertos de par en par para la prensa tras los choques) son lugares reservados para los miembros del equipo, y salvo honrosas excepciones, lugares vetados para cualqiuer persona fuera de este círculo.

Joakim Noah entró con la intención de saludar a Thabo Sefolosha, jugador con el que le une un estrecho vínculo de amistad "Thabo es como de la familia, sólo quería entrar a saludarle" pero Noah reconoció su error "no debería haber entrado, está claro" el entrenador de los Bulls, Tom Thibodeau, quiso dejar claro que lo que había pasado era normal "los únicos que están autorizados para entrar en un vestuario, son aquellos que han jugado allí antes, el resto, nunca serán bienvenidos".

Joakim Noah aprendió por lo visto una lección del malencarado Perkins, y es que si bien lo normal es que la rivalidad entre los jugadores no traspasa prácticamenet nunca los límites de la cancha, y es más, suele ser habitual verlos hablar distendidamente por los pasillos aledaños a los pabellones, nunca jamás un jugador puede entrar en vestuario ajeno, si no cumple alguno de los requisitos no escritos "mueve tu culo fuera de aquí" esa fue la bienvenida que con toda la prensa como testigo, Perkins le espetó a un Noah, que no creemos vuelva a entrar a saludar a nadie a un vestuario.

Comentarios recientes