No hay prisa por fichar a Bynum

Tiene el interés de muchas franquicias, pero ninguna le ha presentado un contrato, Dallas, Indiana y Clippers son hasta ahora los esce

Si hace tres años Andrew Bynum hubiera 'gozado' de la soltería agridulce de la que disfruta ahora, estoy seguro de que varias franquicias importantes se hubieran pegado para contratarle. Si hace tres meses, cuando el jugador aún tenía algo de crédito en la NBA, Bynum hubiera estado en esta misma situación, también sonarían las campanas de boda entre franquicias con aspiraciones y el jugador que batió el record de precocidad en disputar un partido de NBA de temporada regular.

Sin embargo, a pesar de que en los minutos que jugó en Cleveland demostró que no se le ha olvidado el baloncesto, y que físicamente está bien -tocaremos madera- Andrew Bynum es un desastre como compañero, como líder y como miembro de un equipo que persigue objetivos haciendo piña. Bynum entiende las reglas del baloncesto, pero no la disciplina del deporte.

De todas las novias interesadas en Bynum, según los periodistas, la más guapa ya le ha dicho que no. Según la prensa norteamericana, una fuente fiable de los Miami Heat habría desmentido el interés de la franquicia de Pat Riley en el center de Nueva Jersey, ya que esperan poder contar con Greg Oden cuando lleguen los partidos importantes.

Mark Cuban, propietario de los Dallas Mavericks, admitió que Bynum podrñia ayudar mucho al equipo texano, pero que sólo podían ofrecerle en contrato mínimo, lo que podría descartar la idea de que el pívot acabara siendo compañero de José Calderón.

Las lesiones y la indisciplina pueden acabar con el mejor de los talentos.

Indiana Pacers y Los Angeles Clippers también estarían interesados en contar con Andrew Bynum en sus plantillas. Sin embargo ningún equipo da el primer paso para contratarle debido a que, según decían los periodistas de Cleveland, es un jugador que no tiene mucho interés en el baloncesto ni en la disciplina. Con este curriculum, pocos entrenadores asumirían el reto de contar con él.

El jugador, de 26 años, había acumulado unas estadísticas durante los 24 partidos que había jugado (19 de titular) 8.4 puntos, 5.3 rebotes, 1.3 asistencias y 1.2 tapones en 20 minutos por encuentro.

Bynum, además de ser un lastre para sus compañeros, puede resultar un peso para el espacio salarial si se lesiona. La temporada pasada no llegó a jugar, y bien conocido es su currículum de lesiones en ambas rodillas. Bynum es una patata caliente, una inversión de mucho riesgo.


La franquicia que le contrate va a tener que pensárselo mucho. La química de equipo en Indiana Pacers y Los Angeles Clippers está forjando equipos candidatos al anillo. ¿Pueden permitirse arriesgarse a fichar a un jugador que no va a comprometerse con sus compañeros?

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