Jason Collins, ¿necesidad deportiva u otros motivos?

El debut esta temporada del pívot ha copado informativos y páginas de periódicos, pero casi siempre rallando el amarillismo.

Vaya por delante que este artículo corre el riesgo de caer en el mismo error de aquello que denuncia. En el día de ayer la NBA, que de por sí ocupa pocos minutos en los informativos deportivos especializados, dio el salto más allá de su sección habitual y se dejó ver en todos los informativos generalistas de la televisión española. Sin embargo, este hecho se debió únicamente al debut esta temporada de Jason Collins como jugador de la NBA. O mejor dicho, al debut del primer jugador NBA en activo que se declara abiertamente homosexual. Alrededor de su contratación giran varios aspectos a resaltar.

Billy King, General Manager de los Nets, muy cuestionado en su puesto tras el fracaso al que el equipo se ve abocado las dos últimas temporadas (muy por debajo ambas de las expectativas), afirmó en la rueda de prensa de presentación de Jason Collins que necesitaban a un jugador de baloncesto. Y es cierto. Independientemente del nombre del jugador, los Nets necesitaban urgentemente un jugador para las posiciones interiores. Perdieron por lesión para toda la temporada a Brook Lopez, el que era su máximo anotador, y su nómina de interiores se reducía a Kevin Garnett, Andray Blatche, Mason Plumlee y Reggie Evans, con apariciones esporádicas de Andrei Kirilenko en la posición de 4. Con esto, Brooklyn Nets es el tercer equipo con peor REB% (porcentaje de rebotes que un equipo captura en un partido), con un 47,7%. Si contamos con que Garnett, que cumplirá 38 años en Mayo, está mostrando un nivel mucho bajo que el pasado año y que Plumlee es novato, es comprensible ese dato. Para colmo, su mejor jugador en este apartado, Reggie Evans, salió traspasado rumbo a Sacramento. Al día siguiente los Nets trataron desesperadamente de hacerse con Jordan Hill, un buen reboteador, pero no llegaron a un acuerdo con Lakers. Tras la fecha límite de traspasos intentaron contratar al recién cortado Glen Davis, que se decidió por firmar con Clippers. Por lo tanto, se puede afirmar que efectivamente los Nets necesitaban contratar a un jugador interior.

Una vez planteada sobre la mesa la necesidad de hacerse con un agente libre para reforzar las posiciones interiores, Billy King decidió que la mejor opción para su equipo era la de Jason Collins. El pívot, de 35 años, se encontraba sin equipo desde que finalizó la temporada pasada. Durante el pasado cursó vistió la camiseta de Boston Celtics y Washington Wizards, con los que promedió 1,1 punto y 1'6 rebotes por partido en los 38 encuentros que disputó, con una media de 10 minutos de juego. Sin embargo, en la Liga de Desarrollo encontramos a varios jugadores interesantes para reforzar el juego interior. La mejor opción parece Othyus Jeffers, que ya ha probado este año con los Spurs y que promedia 22,2 puntos y 11,5 rebotes.

Parece por tanto que Collins no cumplía los requisitos deportivos para convertirse en la mejor opción de contratación. Lo hace con un contrato de 10 días, por lo que el riesgo no existe. Buena parte de la opinión pública considera que el fichaje de Collins responde a cuestiones de marketing. Los Nets aprovecharán la condición sexual de Collins para focalizar su atención en este hito y no hacerlo por unos días en sus 26 victorias y 28 derrotas con 100 millones en salarios. Y puestos a ser quien diera la oportunidad a Collins de volver a la NBA tras su anuncio, quién mejor que Nets, donde el jugador disputó sus primeras seis temporadas y media y con quien jugó dos Finales NBA.

Mención aparte merece el tratamiento que desde los medios se ha hecho de este fichaje y su repercusión. Sin restar importancia al hito que Collins completó en la noche del domingo, la mayor parte de los medios trasladaron la noticia fuera de la sección de deportes. Algún informativo mencionó el hecho de que los Nets contrataran al jugador para que pudiera convertirse en el primer homosexual declarado en una gran liga profesional estadounidense. Se obvió el hecho deportivo y se centró únicamente en un tema que esperemos a partir de ahora sea tratado con la normalidad que merece.

Por último, el propietario de los Nets, el ruso Mikhail Prokhorov​, es un declarado rival del presidente ruso, Vladimir Putin. Se presentó a las elecciones presidenciales de 2012, donde obtuvo menos del 8% de los votos. No hay que olvidar tampoco la situación que vive Rusia desde el pasado verano en relación con los derechos de los homosexuales, acentuado tras los pasados Mundiales de Atletismo o los últimos Juegos Olímpicos de Sochi. El hecho de que Collins haya recibido la oportunidad de la mano de un declarado enemigo de Putin no ha pasado por alto para los medios de comunicación, que han visto en este movimiento un acto político del excéntrico propietario de los Nets.

Existe un dicho en el periodismo que reza: "no pienses en un elefante rosa". Con esta frase se demuestra que cuando quieres que se centre la atención en un hecho, hay que mencionarlo, aunque sea para pedirle a alguien que no lo haga. Cuando muchos periodistas repiten y escriben de forma incesante que la contratación de Collins no debería ser noticia, están colaborando en que sea precisamente esto lo que ocurra. Y del mismo modo actúan los Nets, que decidieron dar una rueda de prensa de presentación a un jugador con contrato de 10 días y se rumorea con que sacarán a la venta la camiseta con nombre y número de Collins, cuando puede que en una semana no forme parte de la plantilla. Billy King dijo que necesitaban jugadores, pero igual algo más también.

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