Ayres y Duncan viven una experiencia terrorífica en el Claremont Resort

Jeff Ayres y Tim Duncan pasaron una noche 'de miedo' en el Claremont Resort de California

 

Duncan y Ayres pasaron una noche terrorífica en el Claremont / lainformacion.com
Duncan y Ayres pasaron una noche terrorífica en el Claremont / lainformacion.com

Los San Antonio Spurs y en especial Jeff Ayres y Tim Duncan pasaron una noche extraña en el Claremont Resort de California, un hotel conocido por un suceso con una niña que sigue vagando por el edificio tras años ya fallecida. Los dos jugadores de los Spurs, tal y como han afirmado ellos mismos a los periodistas de San Antonio, escucharon llantos de una niña en la habitación de Ayres poco antes de que entrara en ella. Además, tal y como confesó el interior del equipo texano, ni tan siquiera pudo abrir la habitación con su llave.

No es el primer suceso fuera de lo normal y relacionado con una niña pequeña en este hotel. En Berkeley, California, el Claremont Resort es supuestamente perseguido por varios espíritus, entre ellos uno de una niña de 6 años de edad que al parecer falleció en el hotel. Ya ha habido otros clientes que se han alojado en el hotel y que también han sufrido una situación similar, como la que narra ​​un fotógrafo llamado Kathy Davenport :

"Todo estaba inquietantemente tranquilo en ese final del pasillo donde estaba nuestra habitación. El cuarto era bastante acogedor, pero algo no estaba yendo bien. No pude dormir bien en absoluto. Tampoco lo hizo mi hija. Por lo general no tengo ningún problema para dormir en hoteles. Seguíamos escuchando los ruidos de la gente en la habitación de arriba y al lado y las puertas al cerrarse. Subimos a otro piso y estaba todo más tranquilo. Había algo realmente inquietante en la 4 ª planta."

Más gente que ha estado en el hotel ha observado televisores que se encienden solos mientras están en la ducha, luces que se apagan y encienden sin motivo aparente, y cajones que se abren solos, pero esto se agrava en la cuarta planta, según cuentan los camareros y trabajadores de la empresa.

Los Spurs viajaron a Los Ángeles y tuvieron la suerte (mala o buena) de dormir en ese emplazamiento, que ocasionó una noche terrorífica especialmente para Jeff Ayres. "Cogí la llave de la habitación. Escuché cosas en el pasillo, al igual que las personas en sus habitaciones. Pensaba que la gente estaba viendo la televisión o lo que sea. Así que llegué a mi puerta, y mi llave no funcionaba, pero parecía que había alguien en mi habitación. Escuché un pequeño bebé que no lloraba, pero hacía ruido, y pensé, '¿Qué diablos?' Seguí intentando entrar con mi llave, pero no funcionaba, así que decidí bajar a recepción para conseguir un duplicado de la llave, y les comenté que había alguien en esa habitación."

"Llamaron por teléfono al cuarto. Me dijeron que me darían un duplicado de la llave y que me enviarían con seguridad para asegurarse de que nadie estaba allí, porque no debía haber nadie. De repente me dijeron que me conseguirían otra habitación. Fue la cosa más espeluznante que he vivido nunca. Escuché un par de bebés en el pasillo, niños corriendo. Realmente escuché voces y un bebé en la habitación, y no había nadie. Fue una locura."

Tim Duncan también afirmó haber escuchado lo que decía Ayres: "Escuché a un bebé en su habitación. Había alguien o algo en su habitación, sí. No era raro, porque yo asumí que era realmente alguien en la habitación, y que le dieron una habitación equivocada. Pero cuando me contaron la historia al día siguiente, me entraron escalofríos. Estoy totalmente de acuerdo con él. Había un bebé allí, por supuesto. Me enteré de la historia del lugar y yo prefiero no volver a alojarme en ese hotel de nuevo."

Una espeluznante historia pero no es la primera similar, ya que los Knicks sufrieron algo similar en Oklahoma City con Eddy Curry como principal víctima. Es normal que, con tantos viajes, los jugadores de la NBA se encuentren con cosas como esta.

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