Joe Dumars dimitirá esta semana como General Manager

Según habría declarado el directivo, antes de que finalice la temporada dejará su puesto en la franquicia.

La era de Joe Dumars como máximo dirigente deportivo de los Detroit Pistons parece que llega a su fin. El General Manager habría revelado a varias fuentes cercanas a la NBA que antes de que finalice la temporada dejará su cargo y abandonará la franquicia. Tras una mala temporada en lo deportivo y sus últimos tropiezos, el hombre que provocó el anillo de 2004 dejaría el equipo de toda su vida.


Pocas veces el nombre de una persona está tan ligado a una franquicia como en el caso de Joe Dumars. Jugó toda su carrera en los Pistons, con los que ganó los anillos de 89 y 90 como la cara amable de los Bad Boys. Cuando en 1999 decidió colgar las botas sin haber conocido otras camisetas que vestir, pasó a ocupar los despachos desde el que se propuso devolver a su equipo a la élite de la NBA. Hoy, casi 14 años después de su llegada al puesto de General Manager, tiene decidido que no seguirá en su cargo.

El contrato de Dumars finaliza esta temporada, pero al parecer quiere ser él de su propia boca quien anuncie su salida del equipo. Las desavenencias con el actual propietario, Tom Gores, hacen imposible la relación, lo cuál se ha agudizado tras el fracaso esta temporada del equipo. Los Pistons se habían movido en el mercado con la adquisición de dos piezas muy importantes como Brandon Jennings y Josh Smith, que se unían a un grupo joven comandado por Greg Monroe, Andre Drummond y Kyle Singler.

Sin embargo, la apuesta personal de Mo Cheeks como entrenador acabó tras tan sólo 50 partidos por obra de Gores y terminó de convencer a Dumars que su etapa al frente de la dirección deportiva terminaba aquí. Ni siquiera se movió por lograr la llegada de un nuevo entrenador que pudiera remontar la temporada, dejando en manos de John Loyer, asistente de Cheeks, el trámite de acabar la temporada sin la menor esperanza de disputar los Playoffs, pese al bajo nivel de la Conferencia Este.

Dumars es junto a Bill Davidson, el mítico propietario, el único hombre en formar parte de los tres título en la historia de la franquicia de Michigan. Dumars logró vía traspaso con los Orlando Magic la llegada de Ben Wallace, por entonces un desconocido pívot de rotación, tras no lograr retener a Grant Hill en 2000. En 2002 enviaba al máximo anotador del equipo, Jerry Stackhouse a los Wizards por Richard Hamilton y ese mismo año elegía en el Draft a Tayshaun Prince y firmaba a Chauncey Billups, por entonces un nómada de la liga, como agente libre. Esa misma temporada disputarían las Finales. Meses más tarde llegaría Rasheed Wallace, la pieza que terminaba de pulir un proyecto coronado con el anillo de 2004.

Pero los últimos años la gestión de Dumars ha estado más llena de errores que acierto. No acertó en ofrecer contratos millonarios a Charlie Villanueva y Ben Gordon que hipotecaron el futuro salarial del equipo hasta este mismo verano y los resultados no llegaron. Pese a algunas alegrías vía Draft (Monroe, Drummond, Singler), su gestión parecía destinada a la congestión, sin más salida que la suya propia, como parece haber decidido. Tardarán muchos años en valorar en Detroit la labor que Joe Dumars ha realizado estos últimos 14 años.

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