Parker y Duncan: de no hablarse a ser grandes amigos

El base francés se sincera en una entrevista con la ESPN y habla de los duros momentos que pasó al llegar a El Álamo.

Duncan y Parker no se hablaron en su primer año juntos / lainformacion.com
Duncan y Parker no se hablaron en su primer año juntos / lainformacion.com

Tony Parker forma, junto a Tim Duncan, la dupla que más éxitos acumula en activo en la NBA. Su compenetración es máxima y tienen el respeto de cualquier equipo de la liga. Son admirados por todos porque, tras más de 10 años jugando juntos, todavía siguen ganando y nunca han cambiado sus objetivos, que siempre han aspirado a lo más alto. Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas para el base francés desde que llegara a la NBA. En una entrevista con la ESPN, el jugador se ha sincerado y ha contado todo lo que tuvo que pasar hasta convertirse en lo que es a día de hoy.

El líder de los Spurs dentro de la pista sufrió mucho en sus inicios. ¿Por qué? El mejor jugador de la franquicia ni siquiera le hablaba. Tim Duncan no era capaz de lidiar palabra con el recién llegado a la NBA allá por 2001 porque el joven jugador no era capaz de hablar un inglés decente. "No me habló en todo el año", comentó Parker, que recordó también que en esa misma temporada, como en las últimas 13, consiguieron superar las 50 victorias incluso con comunicación casi nula.

"Fue un poco extraño porque venía de Francia y llegaba a un equipo candidato a ganar un anillo con una superestrella como Tim Duncan que no hablaba a su base. Es un poco difícil, ¿sabes? Porque se supone que tienes que hablar con todo el mundo. Pero a medida que fuimos jugando y que confiaba más en mí, realmente puedo decir que es una relación especial porque me siento cerca de él en la cancha. Pero fuera de la cancha también pasamos por un montón de cosas, por lo que nos fuimos uniendo más."

Tony Parker tuvo su primera conversación con Duncan en 2003, el año en el que ganaron el anillo ante los Nets de Nueva Jersey, y la recuerda con mucha felicidad. "Estaba muy feliz. Muy feliz porque por fin me habló. Ahora sabía que podría quedarme en la franquicia porque me habían dicho que si no me hablaba con Tim, esto se podría acabar."

Parker se ha convertido ahora en la pieza esencial que hace que todo funcione en los San Antonio Spurs. Tras haber participado en 4 finales, haber ganado 3 de ellas y haber sido MVP en 2007, el jugador francés no se ve en otro lado que no sea en la franquicia texana.

"Sabía que me tenía que ganar el respeto de mis compañeros. Tenía 19 años y tenía que ganarme a mis compañeros y a mis entrenadores. La relación con Popovich fue similar a la que tuve con Duncan. Pasó mucho tiempo hasta que conseguí entablar una buena relación con el entrenador. Ahora todos somos una familia"

De hecho, los Spurs y en especial su Big Three, son tan amigos que incluso se sienten como una familia. El día 21 de abril nació el tercer hijo de Manu Ginobili y el argentino pasó la noche en vela con tal de ver nacer a su hijo después de haber vencido a los Dallas Mavericks en el primer partido de la primera ronda de playoffs. De hecho, su profesionalidad llega hasta tal punto que se puso a entrenar sin haber dormido y todavía con la pulsera de permiso para entrar al hospital. Parker confesó que él también se sintió afortunado y hasta "como si fuera su tío", lo que demuestra hasta qué punto llegan las relaciones personales en los San Antonio Spurs.

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