Durant y Westbrook sentencian una serie para la historia

De nada valió el esfuerzo de un gran Marc Gasol y un heroico Mike Conley.

La historia de la NBA guardará en su cajón de grandes eliminatorias de la historia esta que ha enfrentado a Oklahoma City Thunder y Memphis Grizzlies. Una serie que nos dejó cuatro partidos consecutivos con prórroga, algo nunca visto en la historia de la liga. Una serie que se decidió en un séptimo encuentro agónico aunque desnivelado desde antes de empezar.

Memphis llegaba al partido clave de la temporada sin su máximo anotador, Zach Randolph, sancionado por una agresión a Steven Adams en el sexto encuentro. Sin su mejor jugador en ataque, los Grizzlies salieron con mucho más desparpajo ofensivo de lo habitual, abandonando el lodo y el barro para intentar jugar en el terreno de los Thunder, un equipo de fluidez ofensiva extrema. Llevaban los Grizzlies jugando séptimos partidos desde el mes de diciembre tras su desastroso inicio de temporada, cuando cada partido debía contarse con victoria.

Comenzó muy fuerte el equipo de Jorger, que colocó en el quinteto titular a Mike Miller para suplir a Randolph, dejando claras sus intenciones desde el primer momento. Memphis quiso desenmascararse en su más que presumible despedida de la temporada y mirar fíjamente a los ojos de Oklahoma City ante su siempre ruidosa y volcada afición. Y tuvo mérito lo de los Grizzlies, más aun cuando el que te mira al otro lado es un Kevin Durant más rabioso de lo habitual desde aquel títular que le tildaba de poco fiable.

Anotó con mucha facilidad Thunder, algo poco común si te enfrentas a los Grizzlies. Pero esta versión de Memphis permitía demasiados puntos, sabedores los jugadores que su tarea más ardua iba a estar en el aro contrario. La baja de Randolph obligaba a Marc Gasol a ser referencia de la pintura y el pívot español cumplió, yéndose a los 24 y sumando seis asistencias. Le ayudaba Mike Conley, que jugó tocado, con 20 puntos.

Enfrente Durant veía aro con naturalidad y no le costó acabar la noche con 33 puntos y una serie de 12 de 18. Las rotaciones de Joerger le privaron de la compañía de Tony Allen en determinados momentos del partido donde mostró aquel nivel superlativo del mes de enero, el que le valdrá para ser coronado MVP en unos días. Russell Westbrook quiso unirse a la fiesta y aportó un triple doble para ir abriendo boca en la serie ante Chris Paul y los Clippers: 27 puntos, 16 asistencias y 10 rebotes. Thunder avanzan a la siguiente ronda con demasiadas dudas, pero recuperando el nivel más fiable de Durant.

Comentarios recientes