Chris Bosh: un fijo en South Beach

Miami no quería desarbolar todo el Big Three tras la salida de LeBron James y ha pujado fuerte por Wade y Bosh, firmando las renovaciones de ambos jugadores.

La salida de LeBron James del American Airlines Arena ha obligado a los Heat a apretarse el cinturón y así lo han hecho, tanto con Dwyane Wade como con Chris Bosh.

Según Yahoo Sports y según Miami Heat, el jugador de Texas se queda en Florida. La estrategia de Bosh para firmar un probable último gran contrato ha sido como firmar una jugada de 3 + 1 a falta de 1 segundo estando tu equipo 3 puntos por detrás. El texano decidió salir al comienzo del verano al mercado de agentes libres, acompañado por las otras dos patas del trío de Miami. Bosh optó por terminar con sus dos años de contrato por más de 40 millones que tenía apalabrados y “jugársela en el barro”.

La decisión de sus dos compañeros se tornaba fundamental. Una vez que LeBron James decidió hacer las maletas para volar a Ohio de nuevo, la transacción tanto con Wade como con Bosh fue rodada. Pese a las ofertas que ambos tenían, sobretodo el segundo, seguido de muy cerca por los Rockets de Howard y Harden, la renovación se veía cercana. Los del Toyota Center al vender a Jeremy Lin a Lakers soñaban con tener una de las pinturas más potentes, sino la que más, juntando a DH12 y a CB4. Esto añadido a “La Barba” podía hacer subir muchos enteros a Houston. Así, 88 millones y 4 años era una oferta muy tentadora para que Bosh cambiara de conferencia.

Sin embargo, Pat Riley, general manager y Micky Arison, propietario, vieron esencial la renovación de Bosh para no romper la estabilidad que tenían en la franquicia. Tras la renovación de Wade por casi 40 millones y dos temporadas, los Heat rompieron el cerdito y ofrecieron a Bosh unas cifras mareantes para un jugador de su edad. 118 millones de dólares y 5 años.

De este modo, Bosh no pudo decir que no y seguirá mucho tiempo peleando por los de Florida.

La carrera de Bosh ha sido prolífica. Desde que saliera en la cuarta posición del Draft de los últimos años por excelencia: el de LeBron, Wade, Melo y compañía, el pívot de 2,11 comenzó a triunfar. La primera temporada como raptor, equipo que le eligió en el Draft fue una toma de contacto. 12 puntos y casi 8 rebotes mostraban de lo que era capaz, y efectivamente, de ahí en adelante estuvo cinco temporadas haciendo números de lo que es, un All Star, con 23-10, hasta que llegó a Miami. Allí tuvo que repartir un poco más, y tomar otro rol. Un rol que comprendió perfectamente. Los 17 o 18 puntos por noche y casi 10 capturas han sido fundamentales para que LeBron y sus lebrones se hicieran con los dos anillos conseguidos con el Big Three.

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