Estados Unidos llegó donde se le esperaba

Los americanos cumplieron las expectativas al llegar a la final donde se enfrentarán a Serbia con la esperanza de llevarse el oro a casa.

Mike Kryzewsky vuelve a llegar a la final de un gran torneo con todas las papeletas para salir campeón una vez más y conquistar su segundo Mundial como entrenador.



Estados Unidos llegaba a este Mundial con demasiadas bajas de última hora. Paul George lesionado y Kevin Durant y Kevin Love que renunciaron a jugar eran ausencias bastante pesadas para un equipo que quería ganar, como siempre. Pero la gran ventaja de 'Coach K' es que tiene mucho donde elegir y si Durant no está dispuesto a ser el líder del equipo, el seleccionador americano tiene dispuesto a Harden para cumplir ese papel (13.1 puntos).

Estados Unidos quedó encuadrado en un grupo relativamente fácil para su potencial. Finlandia, Ucrania, República Dominicana, Nueva Zelanda y Turquía no fueron rivales para los americanos que contaron todos sus partidos por victorias. Quizás sólo ante Turquía tuvieron que apretar el pistón ya que se fueron perdiendo al descanso. Anthony Davis y Kenneth Faried fueron sin duda los jugadores más resaltables de la fase de grupos por parte de los norteamericanos.

En octavos de final se enfrentaron a una débil México que, salvo Gustavo Ayón, poco pudo hacer frente al podería físico y técnico de los americanos que una vez más demostraron porqué son favoritos. Estados Unidos venció cómodamente (86-63) y certificó el pase a cuartos de final donde le esperaría Eslovenia.

Los eslovenos andaban con la mosca detrás de la oreja después del supuesto 'bisciotto' de Australia para evitar al Team USA en unos hipotéticos cuartos de final, fueron ellos los que tuvieron que hacer frente a los Harden, Rose, Davis, Thompson...y de qué manera. Encajando nada menos que 119 puntos con un Klay Thompson enchufado y en el que posiblemente haya sido el mejor partido de Derrick Rose en este Mundial.

En semifinales les esperaba Lituania, una selección clásica pero que poco podría hacer frente a la superioridad de los americanos (96-68) y donde Klay Thompson volvió a ser el máximo anotador del equipo, esta vez con 16 puntos. Los norteamericanos llegaban así, casi sin despeinarse, a una final donde sólo en contadas ocasiones estuvieron en aprietos. Unos apuros que subsanaban apretando el pistón en el tercer cuarto como frente a Turquía o México dejando claro que cuando marcan el ritmo del partido no hay quien los pare.

Comentarios recientes