Por qué Ricky Rubio rechaza los 48 millones que le ofrecen los Wolves

Su prioridad sería firmar por cinco años y no por cuatro. Podría rebajar sus aspiraciones del contrato máximo a uno como el de Kenneth Faried.

Roberto Carlos Mateos | 07 Oct 2014 | 18:18
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BlogdeBasket, baloncesto en estado puro
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Según ha informado la NBC de Estados Unidos, el base español de los Minnesota Timberwolves Ricky Rubio habría rechazado, por medio de su agente Dan Fegan, una oferta de renovación de la franquicia de 48 millones de dólares por cuatro temporadas. Según fuentes de la cadena norteamericana la prioridad del jugador sería conseguir un contrato de cinco años de duración, uno más del que le ofrece su equipo. En cuanto a lo económico, parece que Rubio cedería a cobrar menos de lo que en un principio demandaba su representante -85 millones de dólares por cinco años- para obtener un contrato como el de Kenneth Faried, a quien los Denver Nuggets han renovado por 60 millones y cinco años.

Las negociaciones siguen adelante pero podrían enquistarse, según apuntan desde Estados Unidos, si como cuentan la franquicia ya ha trasladado a Rubio su mejor oferta económica -48 millones por cuatro años- que está muy lejos de los 85 millones por cinco temporadas que pedía en un principio el jugador español de 24 años. Ambas partes tienen hasta el 31 de octubre para ponerse de acuerdo, ya que de no producirse el acuerdo antes de esta fecha Rubio pasaría a ser agente libre restringido el próximo verano, y podría escuchar ofertas de otros equipos, que los Wolves tendrían la posibilidad de igualar.

OPINIÓN: A RICKY LE INTERESA RENOVAR YA...

El próximo verano el mercado de agentes libres se nutrirá de bases. Jeremy Lin. Rajon Rondo, Patrick Beverley o Kemba Walker son algunos de ellos. Al haber muchos jugadores de la clase media/alta en la misma posición 'en el mercado' las ofertas que recibiría Ricky Rubio estarían condicionadas por el hecho de que habrá más jugadores en su misma posición y con características similares en el mercado. Mayor oferta en este caso no conlleva mayor demanda, si mayor abanico de alternativas para cubrir las necesidades. Es por eso que creo que si no acepta esta oferta, y llega el verano que viene sin que el jugador haya sido All-Star o haya mejorado sus porcentajes de acierto con el tiro de forma notable, las ofertas que recibirá de otros equipos podrían ser incluso inferiores a la que le ha puesto Minnesota sobre la mesa.

... Y A MINNESOTA TAMBIÉN

No es ningún secreto que Mineápolis no es el mejor lugar para vivir, ni el proyecto deportivo de los Wolves puede considerarse entre los más prometedores. La franquicia tampoco tiene muchos atractivos en su plantilla más allá del base español y el número 1 del pasado Draft, Andrew Wiggins. Cada equipo tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, pero Minnesota no está ahora mismo en la mejor posición para mostrarse inflexible con Ricky Rubio, un jugador joven, talentoso, con margen de mejora y muy querido y aplaudido por el público. Dejemos unas pinceladas de los escenarios que valora un jugador de la agencia libre para escoger el mejor destino para continuar su carrera. No tenéis por qué pensar en un LeBron James o un Carmelo Anthony, pero también sirve.

Los agentes libres deciden sus destinos basándose mayoritariamente en tres factores:

1-Dinero. Una buena oferta económica, como la que le hicieron este verano a Gordon Hayward los Charlotte Hornets de 68 millones por cuatro años -finalmente igualada por los Jazz-, o la que firmó Chandler Parsons con Dallas Mavericks de 46 'kilos' por tres temporadas -ésta no fue igualada por los Rockets, que se hicieron con Ariza por 10 millones al año. El dinero es importante. Sobretodo si el jugador considera que ha estado mal pagado durante su contrato de novato.


2-Proyecto deportivo. El sabor de la victoria es algo que todo deportista anhela. Oler el anillo cerca, respirar el ambiente de Playoffs y la emoción de luchar por un campeonato, con más motivo si no se ha ganado nunca, es un factor muy importante para que un buen jugador decida un destino únicamente por las posibilidades que percibe de que dicho equipo se haga con el anillo. En este caso los jugadores suelen tomar estas decisiones en su etapa de madurez. Esto es, LeBron James cuando firmó con Miami lo hizo por menos dinero del que cobraba en Cleveland, o Pau Gasol, con ganas de volver a saborear el postre de los Playoffs, y quien sabe si luchar por el campeonato, ha escogido los Bulls, a pesar de que Los Ángeles le ofrecían bastante más dinero. Otro caso es el de Shawn Marion, que ha firmado con los Cavs para buscar su segundo anillo.

3-Comodidad familiar. A medida que los jugadores empiezan a vislumbrar la retirada, van tendiendo a pensar más en su familia que en las victorias. Por eso las franquicias ubicadas en zonas con mejor clima, condiciones fiscales, sociales o de otro índole, como haber nacido en un lugar concreto o sentir un apego por una ciudad en especial, pueden hacer que un jugador anteponga su comodidad y la de su familia a los motivos económicos y deportivos.

¿Todo esto para qué? Muy sencillo. ¿Con cuáles de esos tres factores cumple Minnesota? Si se va Ricky Rubio, con ninguno.

No es el mejor lugar para vivir, ya que tiene uno de los climas más fríos de los Estados Unidos, ni tiene un buen proyecto deportivo, es más, los Wolves son una sucesión de proyectos fallidos desde que se marchó Kevin Garnett y ya suman 10 temporadas seguidas sin llegar a Playoffs, por lo que la única forma que tienen de reforzarse es por el Draft y mediante suculentas ofertas a los agentes libres que además tendrán que comparar entre las demás propuestas que hayan recibido.

Esto lleva implícito el agravante de que si le haces una gran oferta a un jugador, y comprometes gran parte del espacio salarial del que dispones, tendrás que negociar a la baja con otros jugadores importantes si es que quieres aspirar a algo en esta liga. Los Wolves no son Chicago Bulls ni San Antonio Spurs por la misma razón que como ciudad Mineápolis no es Nueva York.

Por estos motivos creo que a los Wolves necesitan a Ricky más de lo que Ricky les necesita a ellos, y Dan Fegan, agente del base español, lo sabe muy bien.