Lakers, ¿mala gestión o 'tanking'?

Continuando con el análisis de los Lakers lanzamos una pregunta. ¿Es esta crisis causa de una mala gestión o de una estrategia de tanking?

Jesús Ber | 08 Nov 2014 | 10:00
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BlogdeBasket, baloncesto en estado puro
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Desde Blogdebasket queremos lanzar la pregunta. ¿Están los Lakers adoptando una estrategia de 'tanking' o todo viene producto de una mala gestión deportiva en los últimos años?

Soluciones, esa es la palabra que pasa por la mente de los dirigentes de los Lakers. Con un equipo prácticamente a la deriva, que juega con lo puesto y a lo que Kobe quiera, ese es el panorama de hoy día en Los Ángeles donde el fichaje de mayor impacto ha sido el de Jeremy Lin (12.5 puntos y 4.1 asistencias la temporada pasada con los Rockets). Dos posibilidades vienen a la mente a la hora de analizar el presente de Los Ángeles Lakers.

La opción más evidente puede ser la mala gestión deportiva. Tras los dos anillos logrados en 2008 y 2009, tanto el equipo como la dirección no supo manejar la situación. La marcha de Phil Jackson en 2011 tras perder 4-0 frente a Dallas Mavericks supuso el fin de la última época ganadora de los Lakers. El principio de la catástrofe es el verano de 2012 cuando, en un movimiento poderoso sobre el papel, los Lakers hicieron un traspaso a cuatro bandas para traer a Dwight Howard, al que firmaron por sólo un año, además de al dos veces MVP Steve Nash que abandonaba Phoenix tras ocho años. Estos dos fichajes unidos a Pau Gasol y Kobe Bryant presagiaban buenos tiempos en Los Ángeles pero fue todo lo contrario. Las lesiones se cebaron con Nash y el canadiense se perdió más de treinta encuentros en su primera temporada. Además, Howard no llegó a entenderse con Pau Gasol en el que prometía por entonces ser el mejor juego interior de la liga. El pívot decepcionó junto con el equipo y decidió no ampliar el contrato con la franquicia, a pesar de los intentos de Kobe Bryant por retenerle, y se marchó a Houston dejando un hueco en la zona de Lakers. Este verano debía ser el de la renovación, la ilusión para unos aficionados que la temporada pasada tuvieron que aguantar el peor récord de victorias de la franquicia. Carmelo Anthony o Isiah Thomas estaban en la agenda de unos Lakers que buscaban tener impacto en el mercado de agentes libres tras la marcha de LeBron a los Cavs. Al final esperaron tanto a Carmelo que se quedaron sin otras posibilidades que ofrecía el mercado, y sin el propio Anthony que decidió volver a firmar por los Knicks. En conclusión, un verano que debía colocar el nombre de los Lakers de nuevo en boca de todos los aficionados a la NBA, ha acabado con la confirmación de que en Lakers las cosas no se hacen bien.

Por otra parte, tenemos la opción del ‘tanking’, es decir, no invertir esfuerzos en mejorar la plantilla con las vistas puestas en aumentar el hueco salarial y conseguir una buena posición en el Draft, aunque para ello prácticamente se eche a perder el trabajo de una temporada. No es una táctica nueva, y de hecho se realizó una votación ‘anti-tanking’ que proponía una remodelación en el Draft y donde precisamente Lakers votó a favor. De ser esta la estrategia, los californianos podrían verse reflejados en otros equipos como los Celtics que la pasada temporada se deshicieron de los grandes contratos de Paul Pierce y Kevin Garnett o Utah Jazz cuando dejó salir a Al Jefferson y Paul Millsap. Está claro que no es una estrategia segura ya que depende de la calidad de la próxima promoción de novatos además del sorteo donde, como dato curioso, sólo tres veces ha tenido el ‘pick 1’ el peor equipo de la liga.

Sea como sea, la franquicia no ve solución en un futuro lejano, se barajan nombres como Rajon Rondo para reforzar la situación pero podría ser sólo otro parche para una pobre gestión. Las opciones también pueden pasar por la lotería del Draft donde dependería entonces de la suerte y la calidad de la hornada de rookies. Desde Blogdebasket animamos a los lectores a dejar su opinión. ¿Tanking o mala gestión? Sea cual sea la respuesta, lo único claro es que el próximo verano promete ser movido en Los Ángeles.