Miami Heat pagó la novatada en la 1988-1989

Los de Florida terminaron su primera temporada en la NBA con un balance de 15 victorias y 67 derrotas, tres menos que el siguiente año.

Gracias a la buena salud económica de la NBA, la expansión de la liga a finales de la década de los ochenta de 23 equipos a 27 se acabó haciendo efectiva cuando en 1988 entraron Miami Heat y Charlotte Hornets y la temporada siguiente Minnesota Timberwolves y Orlando Magic. El floreciente -valga la redundancia- estado de Florida pasaba de no contar con ningún equipo en la NBA a tener dos.

*Cabe apuntar que es muy normal que los equipos sufran en sus primeras temporadas. La NBA celebra un Draft de expansión cuando incrementa el número de equipos y todas las plantillas protegen a sus mejores jugadores, dejando 'las sobras' a los equipos novatos. Orlando Magic debutó en la 1989-1990 con un 18-64, mismo registro que lograron los Heat en su segundo año. Los Wolves se estrenaron esa misma temporada con un 22-60 y los Charlotte Hornets en la 88-89 con un balance de 20 victorias y 62 derrotas.

Aquellos Heat empezaron la temporada con 17 derrotas consecutivas, uno de los peores inicios de la historia y que entonces batió el récord de ser la peor racha registrada por un equipo en temporada regular desde siempre, aunque años después esa marca quedaría en papel mojado gracias a equipos como los Charlotte Bobcats de 2011-2012.

En el mes de marzo de 1989 llegaron a encadenar tres victorias seguidas ante New York Knicks, San Antonio Spurs y New Jersey Nets.

La primera temporada de los Miami Heat fue junto a la 2007-2008 la peor de su historia, terminando ambas con un pobre balance de 15 victorias y 67 derrotas. Basta con hacer un pequeño repaso por los líderes del equipo en las estadísticas para darse cuenta de las carencias que tenían.

-En aquella versión embrionaria de los Heat el líder en anotación de la plantilla fue el escolta novato Kevin Edwards con 13,8 puntos por noche (que le sirvieron para ser segundo en la votación de novato del año). También lidero al equipo en robos de balón con 1,8 por juego.

-El mejor reboteador del equipo fue Billy Thompson con 7,2 por noche, un jugador que venía de 'comerse los mocos' en los Lakers, pasando de jugar 4 minutos a 28 por partido y fue seleccionado en el Draft de expansión.

-Rory Sparrow, que había jugado varios años en los Knicks alternando el rol de titular con el de sexto hombre fue el único jugador decente que contaba la plantilla y también el máximo asistente (5,4 por noche) y segundo máximo anotador (12,5 puntos por partido).

*Fuente: Basketball Reference.

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