Recordando a Adrian Dantley

Desde Blog de Basket queremos recordar al mítico alero de Utah Jazz y uno de las máximos artilleros de la década de los 80, quien cumple hoy 60 años.

Adrian Dantley / NBA
Adrian Dantley / NBA

Si echamos la vista atrás hasta la década de los 80, nos vienen a la mente de manera inmediata una serie de ilustres jugadores que hicieron de aquellos años la época dorada del baloncesto estadounidense. Aquella fue una década de nombres propios, de figuras que elevaron la NBA a un status superior y que engancharon a millones de aficionados a este deporte tras unos años dubitativos donde la liga perdió peso: Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Patrick Ewing, Kevin McHale, James Worthy, Bernard King, Alex English, Charles Barkley, Hakeem Olajuwon, Kareem Abdul-Jabbar, Dominique Wilkins, Moses Malone, Julius Erving, Isiah Thomas y... Adrian Dantley.

El mítico alero, que cumple hoy 60 años, siempre ha salido como el gran perjudicado por haber coincidido en las canchas con esta selecta corporación de estrellas que brillaron con luz propia durante los 15 años que duró la carrera del jugador. Dantley se erigió como uno de los grandes artilleros de los años 80, dos veces máximo anotador de la NBA y uno de los pocos jugadores que han logrado promediar más de 30.0 puntos por partido durante cuatro temporadas consecutivas.

Su gran facilidad para ver el aro rival la había exhibido ya a lo largo de su etapa universitaria, donde promedió 30.4 y 28.6 puntos en sus dos últimos años en Notre Dame, siendo nombrado All-American en ambas y recibiendo el prestigioso Trofeo Oscar Robertson, premio dirigido al mejor jugador de baloncesto universitario del año, en 1976. Además, sus grandes movimientos y fundamentos en el poste instaron a su entrenador a utilizarlo en la posición de pívot, a pesar de su 1.96 de altura, donde promedió una cifra cercana a los 10 rebotes por partido. Ese mismo año, el jugador fue elegido para formar parte de combinado estadounidense que logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Montreal.

En la NBA, Dantley comenzó su andadura como profesional en los Buffalo Braves, actuales Los Ángeles Clippers, quienes lo seleccionaron en la sexta posición del Draft de 1976. A pesar de ser elegido como Rookie del Año tras promediar 20.3 puntos y 7.6 rebotes por encuentro en su primer año en la liga, 'A.D.' fue traspasado a Indiana, donde apenas disputó media temporada antes de recalar en Los Ángeles Lakers. En California solo estuvo dos años en los que siguió rindiendo a un gran nivel a pesar de no conseguir echar raíces en ninguna franquicia, en una inestabilidad que puede llevar a la desmotivación más absoluta a cualquier jugador. Sin embargo, Dantley fue adquirido en 1979 por los Utah Jazz y su suerte, en cierto modo, cambió.

En Salt Lake City, el alero disfrutó de los mejores años de su carrera. Ya en su primer curso con los Jazz, Dantley fue elegido para participar en su primer All-Star Game tras promediar 28.0 puntos y 7.6 rebotes por encuentro, aunque lo mejor estaría por llegar. Durante las siguientes cuatro temporadas, el jugador promedió más de 30.0 puntos por partido en cada una de ellas, algo de lo que muy pocos jugadores pueden presumir a lo largo de la historia de la NBA, lo que le valió para ganar en dos ocasiones el premio al máximo anotador de la temporada.

A pesar de erigirse como el jugador franquicia de los Jazz y asentarse como una de las estrellas de la liga, los éxitos individuales no se vieron reflejados en la obtención de triunfos en el ámbito colectivo. Con Dantley, el equipo nunca superó las Semifinales de Conferencia, incluso con la presencia de unos imberbes John Stockton y Karl Malone, quienes reclamarían, con el paso de los años, un hueco en el libro histórico de la franquicia.

Finalmente, el jugador fue traspasado a unos emergentes Pistons en 1986. Su importancia (y sus números) se vieron reducidos por su nuevo papel en Michigan, aunque superó los 20 puntos de media en sus dos campañas y media en Detroit. Por azares de la vida, Dantley hizo las maletas rumbo a Dallas a cambio de Mark Aguirre a mediados de la temporada 1988-89, apenas cinco meses antes de que los Pistons lograran el campeonato tras batir de manera contundente (4-0) en la final a Los Ángeles Lakers.

Con el anillo ya como una utopía, Dantley disputó una temporada más en Dallas antes de marcharse a los Bucks, donde finiquitó su carrera en la NBA en 1991 a los 34 años de edad. Cinco años después y ya retirado del baloncesto, el destino volvió a ser injusto, una vez más, con él, después de que su nombre fuera menospreciado y olvidado en la confección de la prestigiosa lista de los 50 Mejores Jugadores de la Historia de la NBA. Años después, la vida le devolvió parte de la gloria que se mereció durante su etapa como jugador: los Jazz retiraron el dorsal número '4' en su honor y fue elegido para formar parte del Hall Of Fame de la NBA.

A lo largo de su carrera, Dantley sumó un total de 23.177 puntos, 27º máximo anotador de la historia de la NBA, con un promedio de 24.3 puntos por encuentro, 17º mejor registro de la competición.

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