Schroder dice que Paul Pierce tuvo suerte y éste le responde con sentido del humor

A los jugadores de los Atlanta Hawks no les pareció impresionar la canasta ganadora de Paul Pierce en el tercer partido de la serie.

Roberto Carlos Mateos | 10 Mayo 2015 | 14:03
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BlogdeBasket, baloncesto en estado puro
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Pocos minutos después de terminarse el tercer partido de la serie entre Washington Wizards y Atlanta Hawks, que decidió a favor de los primeros el veterano jugador de los capitalinos, Paul Pierce, con una canasta sobre la bocina, el base suplente de los de Georgria, Dennis Schroder, restó importancia al tiro a canasta final de Pierce asegurando que "tuvo mucha suerte, eso es todo" evitando reconocer y otorgar cualquier mérito al experimentado jugador de los Wizards.

Pero Pierce, que ya es perro viejo' quiso dar otra vuelta de tuerca y cuando le notificaron las palabras que había dicho sobre él el jugador alemán, tiró de su sentido del humor para devolverle el golpe al de los Hawks.

"Ya me esperaba que dijera algo así. Él es muy joven todavía para ver estas cosas, ya que no ha estado aquí los últimos 17 años como sí he hecho yo. Seguramente Dennis me haya elegido para jugar en el 2K y ha fallado, ha fallado utilizándome en el videojuego, y cree que esto ha sido suerte"

Schroder, de 21 años, y Pierce, de 37, volverán a verse las caras el próximo lunes en el cuarto partido de la serie, en el que los Wizards intentarán ganar y poner el 3-1 en la eliminatoria para dejarla encarrilada de cara a la Final de Conferencia del Este.

SÍNDROME DEL PERDEDOR

Curiosamente en el partido que enfrentó en la madrugada del viernes a Chicago Bulls y Cleveland Cavaliers, que se decidió con un triple sobre la bocina de Derrick Rose, Tristan Thompson afirmó tras el partido que el lanzamiento del base de los Bulls había sido "por suerte" tratando de restar importancia a la epopeya de su rival, la misma explicación que encontró Schroder. Puede que ambos tengan su parte de razón, pero avanzarían más si aprendieran a dirigir la derrota con dignidad y al menos disimularan cierto respeto por sus rivales.