Recordando a Richie Guerin

Hoy cumple 83 años Richie Guerin, uno de los mejores bases que pisó una cancha de la NBA en sus primeros 20 años de historia.

Richie Guerin / NBA
Richie Guerin / NBA

Richie Guerin es una de las figuras más genuinas y destacadas y, a su vez, desconocidas en la NBA de la década de los años 50 y 60. En una época totalmente dominada por unos Boston Celtics que conquistaron hasta once campeonatos, las figuras de Bill Russell, Bob Cousy, Wilt Chamberlain y compañía se encargaron de eclipsar al resto de jugadores de la competición.

Entre esas figuras destacaba Richard V. Guerin, un prodigio de su época que se convirtió en uno de los primeros gran referentes de New York Knicks y Atlanta Hawks a lo largo de sus trece temporadas de carrera en la NBA. Richie era la definición perfecta de combo-guard, un jugador que dominaba a la perfección el aspecto anotador y la dirección del juego, mientras que, a su vez, se destapó como una bestia defensiva y un gran reboteador, algo poco usual para sus 193 centímetros de altura.

Desde muy pequeño se convirtió en un acérrimo seguidor de los Knicks, mientras practicaba baloncesto en las calles del Bronx, su lugar de nacimiento, sin llegar a enrolarse en ningún equipo hasta su etapa en el high school. En el instituto Mount Saint Michael Academy dio sus primeros pasos propiamente dichos en el mundo del baloncesto, mientras intentaba imitar a sus ídolos de los Knicks de aquella época, con Stan Stutz, Sonny Hertzberg y Sid Tanenbaum como principales referentes. Aún así, su primera puesta de contacto como componente de un equipo no fue la deseada, con su equipo firmando más derrotas que victorias y con Richie muy lejos del status de jugador estrella.

Sin embargo, su entrenador, Johnny Murphy, era consciente del gran potencial que residía en Richie, a quien ordenó acudir a entrenamientos privados a lo largo del verano, donde logró obtener la madurez y los conocimientos necesarios para revertir la situación. Allí se ganó rápidamente una gran reputación en base a su tenacidad y determinación, así como por sus incuestionables fundamentos técnicos. Entonces aprovechó el estirón que dio (creció hasta los 1.93 metros) para asentarse como el pívot del equipo, en una época donde la escasez de centímetros estaba a la orden del día.

Tras poner punto y final a su etapa en el instituto, Guerin se unió a la Marina para financiar unos estudios universitarios que realizó en la Universidad de Iona. En sus tres temporadas con los Iona Gaels, el jugador promedió 20.0 puntos por partido en un total de 67 encuentros, mientras mantenía su mirada puesta en la NBA, más concretamente en el equipo de sus sueños, los Knicks.

Fue la propia franquicia neoyorquina la que lo eligió en la 17ª posición del Draft de 1954. A sabiendas de que su posición en la NBA estaría enfocada al juego exterior, Guerin pasó todo el tiempo libre del que dispuso en la Marina para entrenar y mejorar en movimientos y lanzamientos más acordes a los puestos de escolta y base, madurando, a su vez, en el manejo del balón, algo que quedaría patente en sus años en la liga. Cuando aterrizó definitivamente en New York en 1956 ya estaba listo para asaltar la competición.

En su temporada rookie, Richie asumió un papel secundario en unos Knicks donde brillaban, aunque ya en el ocaso de sus carreras, figuras de la talla de Carl Braun, Dick McGuire, Harry Gallatin y Sweetwater Clifton. Aún así, pudo promediar unos nada desdeñables 9.7 puntos, 4.6 rebotes y 2.5 asistencias por partido. Al año siguiente confirmó su salto a la titularidad para, apenas una temporada después, liderar a los Knicks hasta la segunda posición de la División Este, en la que fue la única temporada con Guerin en el equipo en que la franquicia neoyorquina concluyó el curso con registro positivo (40-32). Richie promedió 18.2 puntos, 7.3 rebotes y 5.1 asistencias por encuentro mientras participaba en su segundo All-Star, aunque no pudo evitar la derrota (2-0) ante los Syracuse de Dolph Schayes en la primera ronda de Playoffs.

La siguiente temporada, 1959-60, fue la mejor del jugador a nivel individual. Guerin se abrió paso como uno de los mejores bases de la NBA después de repartir 6.9 asistencias (3º mejor marca de la campaña) por partido y sumar 23.9 puntos, además de 7.5 rebotes por duelo, siendo un habitual de los triples-dobles. Por otro lado, los Knicks se quedaron en tan solo 27 victorias, en una cifra que disminuyó hasta las 21 apenas un año después a pesar de los esfuerzos de Richie.

Apenas dos partidos después de dar comienzo la temporada 1963-64, el jugador fue traspasado a St.Louis Hawks a cambio de una ronda de Draft y dinero en efectivo, después de desestimar varios rumores que afirmaban un posible traspaso a Boston. En New York echarían de menos la calidad de Richard Guerin, así como su personalidad carismática, bromista y extrovertida.

En St.Louis, Richie se encontró con un nuevo panorama de franquicia con viejas glorias, aunque con unas perspectivas de Playoffs mucho mejores. Allí coincidiría con jugadores como Bob Pettit, Clif Hagan y Lenny Wilkens, mientras los Hawks se confirmaban como un equipo habitual en post-temporada. Sus números se vieron ligeramente resentidos aunque promedió 16.8 puntos, 3.8 rebotes y 5.8 asistencias en sus seis temporadas entre St.Louis y Atlanta, viviendo el traslado de la franquicia a su actual sede.

Su impacto ofensivo pasó a un segundo plano, convirtiéndose en un jugador más enfocado a labores defensivas, donde pudo explotar al máximo su otra gran virtud. Los Hawks llegaron a alcanzar las Finales de Conferencia (en su momento llamadas Finales de División) hasta en cinco ocasiones, aunque se vieron apeados en todas ellas por Los Ángeles Lakers y San Francisco Warriors.

Curiosamente, durante sus últimas temporadas como jugador, Richie comenzó a alternar su puesto en la cancha con el de entrenador, extrapolando su gran dirección del juego a los banquillos, lo que le valió para ser elegido Entrenador del Año en 1968. Tras retirarse en 1970, Guerin prosiguió sus labores como técnico de los Hawks hasta 1972, firmando un récord global de 327 victorias y 291 derrotas como entrenador de la franquicia.

En sus 13 temporadas en la NBA, Richie Guerin alcanzó un total de 14.676 puntos, 4.278 rebotes y 4.211 puntos, mientras fue elegido en seis ocasiones para disputar el All-Star Game e incluido tres veces en el Segundo Mejor Quinteto de la NBA.

Tras su retirada, Guerin ejerció como comentarista y analista de TV hasta 2005. Ocho años después, en 2013, fue incluido en el prestigioso Hall Of Fame de la NBA.

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