Cleveland sorprende a Golden State y pone el 1-1 en las Finales de la NBA

Una soberbia actuación de LeBron James dio la victoria a los Cavs en un partido que volvió a irse a la prórroga, demostrando lo igualada que está la eliminatoria.

Dos partidos, dos prórrogas y dos ganadores, ¿quién podía imaginarse más emoción durante estas Finales de la NBA?



Le tomó cinco minutos más de tiempo extra, pero LeBron James y los Cavs igualaron la eliminatoria 1-1 con una victoria por 95-93.



No fue nada fácil con Golden State contestando una y otra vez, con jugadas increíbles -y fallos- que hicieron que este segundo partido fuera tan igualado como el primero.



Empatados a 87 puntos con 7.2 segundos para el final, LeBron James tuvo la oportunidad de redimirse tras perder la oportunidad de ganar en el primer partido, que finalmente acabarían ganando los Warriors.

El alero cogió el balón, se topó con varios obstáculos y finalmente falló la potencial bandeja ganadora.




Y así, por primera vez en la historia los dos primeros partidos de las Finales llegaron a la prórroga.



Jugando con una rotación cortísima, en su quinta final consecutiva, el agotamiento era notorio en LeBron. Cada fallo se reflejaba en su cara. Cada acción arbitral -y hubo algunas dudosas- lo tenían al límite.



El punto de inflexión del partido se produjo en el tercer cuarto, los Warriors se encontraban abajo (62-56) con 14 minutos por jugarse. Su defensa los había mantenido en el partido, a pesar de hacer aguas durante algunos tramos en ataque. Ventajas de dominar ambas facetas del juego.



Cuando se reanudó el juego, la defensa de Golden State se hizo aún más asfixiante. Todos los tiros de los Cavs eran forzados e incluso consiguieron que se pitaran dos violaciones de 24 segundos consecutivas.



Cuando Draymond Green interceptó un pase de Matthew Dellavedova y la pasó a 'Mo' Speights para un mate fácil en contraataque, todo el mundo veía culminada la remontada.



Pero Speights falló lo infallable.




Fueron sólo dos puntos y la oportunidad de dar la vuelta al encuentro de cara a los momentos finales. Esa canasta tampoco fue su perdición.



Pero ese mate fácil, el impulso perdido, la oportunidad perdida de entrar a un punto en el último cuarto, aparece en la retrospectiva de un partido en el que los Warriors perdieron por tan pequeño margen.



Y se acabaron las palabras para LeBron James (39 puntos, 16 rebotes y 11 asistencias). Sólo hay un jugador que haya conseguido más triples-dobles que él -hoy consiguió el decimotercero- en Playoffs. El término triple-doble desmerece la actuación de James, que realizó un partido magistral.



Fue una actuación increíble. La mejor defensa de la liga desafiándolo a vencerlos uno a uno, y aunque le tomó bastantes tiros para hacerlo, LeBron contestó a la llamada.



Con Kyrie Irving y Kevin Love lesionados y jugando con un equipo de siete jugadores con James Jones jugando los minutos importantes, el mejor jugador de baloncesto de esta generación continuó su camino hacia la historia.

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