Lakers y Celtics estudian traspasar sus últimos picks de primera ronda

Ambas franquicias podrían traspasar sus respectivas bajas selecciones de primera ronda en la búsqueda de efectivos que puedan aportar desde el primer momento.

Jacobo León | 21 Jun 2015 | 09:00
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BlogdeBasket, baloncesto en estado puro
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Aunque en situaciones muy distintas, las dos franquicias más laureadas en la historia de la NBA intentan reconducir sus respectivas situaciones con el fin de regresar a lo más alto del panorama baloncestístico nacional.

Con los Lakers muy tocados y convalecientes tras finalizar la peor temporada de su historia y unos Celtics que comienzan, aunque ligeramente, a ver la luz tras conseguir clasificarse para los Playoffs, el primer paso para el resurgir de ambas franquicias pasa por el Draft de New York de la próxima semana.

La franquicia angelina posee una esperanzadora y suculenta segunda selección, mientras que Danny Ainge puede sacar partido de un más que interesante 16º pick. Además, los oro y púrpura cuentan con un proyecto más de primera ronda (27º), al igual que los Celtics, quienes volverán elegir en la 28ª posición. Ambas oficinas volverán a disponer de una nueva selección en los primeros puestos de la segunda ronda, por lo que podrían desprenderse de su último pick de primera ronda con el fin de adquirir algún efectivo que pueda rendir desde el primer momento.

Como pick de primera ronda, todo jugador elegido entre las primeras treinta posiciones dispondrá de un salario garantizado nada más aterrizar en la liga, dinero que en Los Ángeles y Boston prefieren invertir en un jugador con cierta experiencia previa en la liga. Teniendo en cuenta la poca distancia entre sus últimas selecciones de primera ronda y las de segunda ronda (33º y 34º), en los despachos de los dos equipos creen que no habrá demasiada diferencia entre el nivel de los jugadores que puedan reclutar con uno u otro pick.

Habrá que esperar a la próxima semana para empezar a comprobar los movimientos y operaciones que, tanto Mitch Kupchak como Danny Ainge, se traen entre manos.