Kobe Bryant, la Mamba Negra siempre ataca dos veces

Nueva entrega de la serie 'Los Reyes del Trash Talking' que aterriza con una de las figuras más importantes de la historia de los Lakers... y de la liga.

Jacobo León | 13 Abr 2016 | 18:00
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BlogdeBasket, baloncesto en estado puro
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A lo largo de los años, la NBA se ha caracterizado por su inagotable empeño en guardar un hueco en sus arcas históricas a aquellas estrellas que han brillado con luz propia después de haber elevado sus capacidades y características baloncestísticas a la altura de una élite a la que muy pocos pueden aspirar.

Figuras inigualables que han manejado la competición y las artes del baloncesto a su antojo, lo cual incluye, también, la manipulación a niveles enfermizos de la disciplina del trash talking, en la que es la técnica más tosca, antiestéticay sucia del deporte, pero igual de determinante. Y en las artes oscuras del lenguaje soez, conflictivo y provocador, Kobe Bryant ha sido, y es, también, uno de los más grandes.

Según ha transcurrido su carrera, el escolta ha admitido abiertamente que ha modelado la totalidad de su estilo de juego con la intención de emular al que ha sido el más grande de este deporte y su gran ídolo: Michael Jordan. Al igual que la leyenda de Chicago, Kobe no dudó en enfrentarse y criticar a sus compañeros de equipo, incluyendo a estrellas de la talla de Shaquille O'Neal y Dwight Howard, algo que también vivió Michael Jordan en su etapa con los Bulls (como ejemplo cabe destacar la pelea en la que Steve Kerr acabó con un ojo morado). Y cómo su ídolo, Bryant no ha dado en acudir al trash talk para desestabilizar al rival una y otra vez. Hasta el punto de haberlo puesto en práctica ante su propia imagen de referencia.

Y es que el carácter competitivo, perseverante y absolutamente alérgico a la derrota y rendición de Kobe Bryant le impedía tener respeto por nadie cuando pisaba una cancha, fuera quién fuera. Durante la celebración del All-Star Game de 2003, en el que fue la última aparición de Michael Jordan en el partido de las estrellas, Kobe Bryant y el, por aquel entonces, escolta de los Wizards intercambiaron una serie de pareceres personales en el que se recordaron sus campeonatos logrados, entre otras cosas.

Ambos astros volvieron a ser noticia por sus diferencias en 2012, cuando Kobe Bryant afirmó que el combinado nacional estadounidense que se hizo con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres podría superar en un partido al mítico Dream Team de 1992. La respuesta de Michael Jordan, otro especialista en la materia, fue, directamente, la de reírse de las declaraciones de un Kobe que, como es habitual en su naturaleza indomable, quiso quitar hierro al asunto, pero a su manera, ante la insistencia de los periodistas: "¿Y qué? Él sabe que soy un verdadero cabrón. Nadie me va a hacer cambiar de opinión."

Su interminable lista de episodios verbales le han llevado a tener disputas con gran parte de las estrellas contemporáneas a él. Un año después, en 2013, Tim Duncan y el escolta tuvieron sus más y sus menos durante la celebración de un partido entre Lakers y Spurs. Aunque la idea de ver a un tipo tranquilo como Duncan poniendo en práctica las cuestionables y controvertidas artes del trash talking pueda parecer desconcertante e irrisoria, la realidad es que acude a ellas más veces de lo que imaginamos, según confirma el propio Kobe.

En un lance del encuentro, el ala-pívot intentó desestabilizar a Kobe enumerando la cantidad de tiros que había errado durante el duelo. Ni corto ni perezoso, 'La Mamba Negra' supo donde golpear, respondiendo con contundencia: "¿Sabes qué? Recuerdo haberte eliminado en Playoffs en un par de ocasiones. De hecho, si cuento mis anillos creo que tengo más que tú." Aunque a día de hoy ambos jugadores presentan el mismo número de campeonatos, en aquella ocasión Duncan no tuvo más remedio que agachar la cabeza.

Cuando más exigente eran los encuentros y más apretaba la tensión de los mismos, más y mejor surgía la figura dialéctica de Kobe Bryant para acentuar la asfixiante atmósfera propia del partido. Durante las Finales de la NBA de 2001, el escolta angelino aprovechó la superioridad de los Lakers para sacar del partido a Allen Iverson, la única gran amenaza de unos Sixers que naufragaron en cinco partidos.

Tanto Derek Fisher como los compañeros de Iverson y los árbitros tuvieron que meterse en medio para detener lo que se había convertido en un acalorado intercambio verbal. A día de hoy, la situación se hubiera saldado con una técnica para ambos jugadores, pero en aquella ocasión todo quedó en una mera anécdota.

Entre tantas cosas, Kobe Bryant es alguien que disfruta con la aglomeración a su alrededor de los medios de comunicación. Tras lograr el campeonato en 2010 junto a Pau Gasol, a Kobe no le sintió nada bien que el centro de atención de la actualidad en la NBA girará en torno a la inminente salida a la agencia libre de LeBron James, quien terminó por firmar por Miami ese mismo verano.

Aunque no fue un trash talk propiamente dicho, el escolta envió un mensaje de texto a LeBron que citaba lo siguiente: "Sigue así y consigue otro MVP si quieres. No importa que encuentres la ciudad perfecta a donde ir, nosotros volveremos a ganar el campeonato, así que no te preocupes por ello." Aunque no se cumplieron sus profecías (el anillo fue a parar a manos de los Mavericks), Kobe volvió a poner en evidencia, por enésima vez, su carácter competitivo.

Precisamente, unos Mavericks, o más bien un aficionado de los mismos, que tuvo que sufrir en sus carnes la cara más altanera y jactanciosa de Kobe. Durante un partido como visitante en Dallas, un aficionado de la franquicia de Texas no dudó en increpar una y otra vez al escolta, quien se encontraba en el banquillo sin poder disputar el duelo por lesión. Su respuesta no necesitó de palabra alguna, pero su gesto fue sencillamente demoledor, recordando con su mano los cinco campeonatos logrados a lo largo de su carrera.

Incluso en la derrota, Kobe sacaba todo su orgullo para contrarrestar al rival hasta el punto de hacerle dudar del honor de la victoria. En la temporada 2011-12, los Thunder vivieron su mejor temporada tras alcanzar las Finales de la NBA con un tridente letal formado por Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden que carburaba a su mejor nivel. Durante un partido de regular season, Oklahoma City venció sin demasiados problemas a los Lakers. Ante la alegría y gestos de arrogancia por parte de Durant y Harden, Kobe no dudó en bajar los humos a ambos jugadores: "Quizás algún día podáis tener el honor de sentaros conmigo en la misma mesa."

Y es que cuando se trata de competir, mejor vale no retar a uno de los mejores jugadores de la NBA de los últimos 20 años. Un imberbe Kyrie Irving afrontaba su primer año de experiencia en la liga cuando quiso probar suerte en una batalla personal con Kobe. El base de los Cavaliers no dudó en retar a un 1vs1 a la estrella angelina, bajo una apuesta previa de 50.000 dólares. 'La Mamba Negra' se mostró incrédulo ante la oferta que le había acabado de realizar el joven jugador, mientras le repetía una y otra vez "Dinero fácil, dinero fácil." En el fondo, el dinero era lo de menos. La palabra reto tiene un valor mucho más importante para Kobe que el dinero, el cual, por otro lado, no le falta.

Eso si, si tu propósito es la de convertirte en el mejor trash talker de la historia de la liga, tienes la obligación de romper con las barreras del deporte y codearte con la élite política mundial, a la cual, obviamente, también tienes que enfrentar. Mientras que M.J. demostró ésto durante un partido de golf con el ex-presidente Bill Clinton, Kobe Bryant hizo lo mismo con el actual presidente Barack Obama durante un viaje de la plantilla angelina a la Casa Blanca tras el campeonato de 2010.

En aquella ocasión, la franquicia angelina obsequió a Obama con una camiseta de los Lakers que lucía el dorsal '1' con su nombre. El Presidente bromeó con Kobe, "este número debe ser el de Derrick Rose." Entre risas y formalidades, 'La Mamba Negra' lanzó su dardo envenenado: "Seguramente lo recoja cuando gane su quinto anillo." Con un par.

Aunque pueda parecer que Kobe Bryant 'odia' al resto de mortales, la realidad es muy distinta: Kobe Bryant 'odia' al resto de mortales...y a sus propios compañeros de equipo. Todavía está latente el capítulo vivido el pasado mes de diciembre, cuando el escolta tachó, con malas palabras, de suaves y débiles a todos sus compañeros de equipo, en una situación similar a la vivida durante un partido ante Houston, cuando acusó de lo mismo a Dwight Howard, ex-compañero en Los Ángeles, tras un encontronazo entre ambos en la zona.

No obstante, no fueron, ni de lejos, las palabras más duras que ha emitido Kobe Bryant hacia un compañero de equipo. En 2012, el escolta fue especialmente cruel con Smush Parker, de quien no dudó en etiquetar como "el peor jugador con el que ha jugado a lo largo de su carrera", afirmando, incluso, que "nunco debió haber jugado en la NBA."