España sufre pero salva el 'match ball' frente a Nigeria

Una derrota frente a la selección de Nigeria hubiera eliminado de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro a los de Sergio Scariolo.

Con más sufrimiento del esperado y del debido, pero la Selección Española ha logrado inaugurar su casillero de victorias en los Juegos olímpicos de Río 2016 tras derrotar a Nigeria por 87-96. Un triunfo que permite a los de Sergio Scariolo seguir soñando con la clasificación a los cuartos de final.

Y es que el partido frente a Nigeria era a vida o muerte para España, ya que una derrota hubiera significado la eliminación definitiva de los Juegos Olímpicos de Río 2016, lo que hubiera sido un auténtico fracaso. Ahora, toca ganar a Lituania (sábado a las 00:00) y a Argentina (lunes a las 00:00) para no sufrir la vergüenza de quedar eliminados en la ronda de grupos.

El choque era capital para los españoles y los pupilos de Sergio Scariolo saltaron plenamente concienciados de que no quedaba otra que ganar. Los primeros minutos fueron un paseo militar para los españoles, que se movieron constantemente en ventajas superiores a los 10 puntos gracias a una gran defensa que les permitía correr. Al final del primer cuarto el marcador reflejaba un esperanzador 11-25.

Parecía que todo iba según lo planeado, pero una vez más ( y ya van muchas) los de Scariolo se desconectaron del partido y los nigerianos, con su juego más de playground que de baloncesto profesional, se vinieron arriba. Ante el nuevo escenario, los nervios se apoderaron de los nuestros y de manera inexplicable el marcador al descanso era un apretado 41-43, lo que significaba que Nigeria había anotado nada más y nada menos que 30 puntos en estos diez minutos.

El paso por vestuarios sentó bien a España, que de la mano de Rudy Fernández y Ricky Rubio volvió a poner tierra de por medio (51-65). Pero la historia se volvió a repetir y la desconexión llegó de nuevo a los españoles tras una falta técnica señalada a Pau Gasol. España se centró más en protestar que en jugar y Nigeria se plantó en un abrir y cerrar de ojos con ventaja para afrontar los diez minutos finales (66-65).

Por el Pabellón de Río de Janeiro empezó a planear el fantasma del Angolazo de Barcelona 92, pero un excelente Juan Carlos Navarro con 8 puntos y un batallador Willy Hernangómez, con 4 puntos, se encargaron de alejarlo al poner en el luminoso un tranquilizador 69-77. Aunque una vez más esta no fue la sentencia, ya que Chamberlain Oguchi volvió a apretar el partido. España respondió en estos momentos de tensión y acabó llevándose un sufrido triunfo por 87-96.

De momento se sigue vivo y por que no, soñando con una medalla en los Juegos Olímpicos de Río 2016, pero mucho se va a tener que mejorar, ya que el rival de hoy no está cerca de la élite. Lituania y Argentina exigirán mucho más y no queda más remedio que ganar.

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