Con la emisión del tercer capitulo de “The Last Dance”, quien fue inspeccionado a fondo sobre sus años en los Bulls fue Dennis Rodman. El díscolo pívot, dueño de una carrera y una personalidad única, fue mucho más que unos peinados exóticos y su presencia en los Bulls fue determinante para los últimos tres títulos.
Así lo considera otro ex Chicago Bulls como es BJ Armstrong, quien también ganó tres títulos en la franquicia de Illinois. Armstrong dialogó con Associated Press y afirmó que “lo que más admiré de Dennis siempre es que él era un jugador muy muy inteligente. Detrás de esos colores de pelos y cosas raras, él era un jugador realmente muy muy bueno, fundamental” afirmó quien ahora es un prestigioso representante de jugadores.
BJ Armstrong knows Dennis Rodman was that important #Bulls pic.twitter.com/3sRq4v62wx
Armstrong, quien se fue de los Bulls antes de la llegada de Rodman pero a quien enfrentó en múltiples veces, afirmó además que “puedo asegurar que hubiese sido muy difícil para los Bulls el ganar sin él, porque es difícil ganar cuando no tienes jugadores altos que puedan jugar con el componente físico necesario para ganar en un nivel de campeonato, pero Dennis conocía como era”.
Rodman llegó a los Bulls tras ser una de las figuras de la antítesis de Chicago, los Detroit Pistons. Pese a que fue resistido al principio, su presencia en la pintura ayudó a que Michael Jordan, Scottie Pippen, Phil Jackson y compañía ganen su segundo three-peat, logrando ganar 72 partidos en la temporada 1996 y protagonizando una de las dinastías más importantes de la historia de la NBA.