Dennis Rodman es uno de los mejores jugadores defensivos de la historia de la NBA. Sus escándalos extradeportivos quizás han dejado a un lado su valía como gran defensor y reboteador, pero lo cierto es que su carrera deportiva dentro de la cancha y entrenando fue ejemplar, más allá de que se acostara con modelos, se tiñera el pelo e hiciera declaraciones altisonantes todo el tiempo.
Ganó dos anillos con Detroit Pistons en las temporadas 89 y 90 y 3 con los Chicago Bulls entre 1996 y 1998. Es el gran protagonista de los nuevos dos capítulos de The Last Dance, logrando dejar a Michael Jordan en un segundo plano.
Rodman, con tan solo 2.1 metros de altura, consiguió durante 7 temporadas promediar más de 14 rebotes por partido y durante dos de ellas más de 18. Ahora cuenta cómo consiguió conseguir rebotear tan bien:
Rodman le pedía a sus amigos que fueran al gimnasio con él a las tres o las cuatro de la mañana para tirar. Rodman mejoró tanto reboteando gracias a un estudio intensivo del posicionamiento, de dónde debía colocarse en función de cómo la bola golpease el aro y de quién era el tirador.
Dennis Rodman would ask friends to go to the gym to get shots up at 3 or 4 am. For him, it was so Rodman could perfect his rebounding by improving positioning, study the ball's spin & read angles so he could analyze where ball would bounce off the rim.
— Mark Medina (@MarkG_Medina) April 27, 2020