Houston Rockets vs Oklahoma City Thunder: a cerrar cuentas pendientes

Mucho morbo y atractivo en una eliminatoria marcada por los reencuentros y las rencillas pasadas protagonizadas por James Harden, Chris Paul y compañía.

Chris Paul y James Harden
Chris Paul y James Harden

La Conferencia Este ya ha dictaminado todos los enfrentamientos de primera ronda de los playoffs, mientras que en el Salvaje Oeste todavía quedan algunos asuntos que resolver. No obstante, uno de los duelos que ya se han confirmado promete ser una batalla muy igualada que incluirá un atractivo añadido fruto del pasado común que une a ambas franquicias. La eliminatoria entre Houston Rockets y Oklahoma City Thunder amenaza con ser ‘muy caliente’.

La relación de Chris Paul y James Harden nunca llegó a casar del todo. Momentos de amor seguidos por episodios muy marcados de odio y aflicción. El primer año juntos finalizó con la eliminación en Finales de Conferencia ante Golden State Warriors. Pero en el segundo se completó la debacle: el vínculo se rompió por completo, el estado de forma de Paul fue cuesta abajo y James Harden cortó por lo sano. “O él o yo”, vino a ser la exigencia de La Barba.

Sin posibilidad alguna de reparación y con el vestuario visiblemente roto, en Houston apostaron por la solución más fácil teniendo en cuenta el panorama: traspasar a Chris Paul a Oklahoma City en una operación que trajo consigo a Russell Westbrook. Un movimiento que generó muchísimo escepticismo por la posible incompatibilidad del nuevo base con Harden.

Las dudas se confirmaron en un primer momento. Las dos estrellas no terminaban de carburar y evidente era que rendían mejor juntos que por separado. En Texas solventaron la papeleta con un movimiento todavía más arriesgado: traspasar a Clint Capela, rodear al dúo de tiradores y apostar a ciegas por una versión extrema del small-ball. Este experimento todavía se encuentra en fase beta pero, de momento, ha demostrado ser un verdadero incordio para los rivales. Y los Thunder serán el primer escollo hacia las Finales, el verdadero objetivo de los Rockets. Con dos de los últimos tres MVP de la temporada, una apuesta exacerbada por el lanzamiento exterior y cerrojos interiores reconvertidos como P.J. Tucker y Robert Covington, Mike D’Antoni dispone de los ingredientes necesarios para dar la sorpresa. O para estrellarse a las primeras de cambio. El primer contratiempo ya está servido: Westbrook se perderá los primeros partidos por lesión.

Por su parte, los Thunder han protagonizado una de las mayores sorpresas de la temporada. Nadie daba un duro por ellos al final del pasado verano. Ahora, han finalizado la regular season en quinta posición del Oeste tras aprovechar el bajón de juego protagonizado por Utah Jazz y la irregularidad de los Dallas Mavericks.

Chris Paul, tercero en discordia de aquel episodio pasado, está disfrutando de una segunda juventud en los Thunder. En Oklahoma City, Billy Donovan ha sabido confeccionar un proyecto prometedor que combina la experiencia de la veteranía y el hambre de la juventud en su justa medida.

El propio base, Stevens Adams y Danilo Gallinari conforman el telón de acero del incipiente equipo, erigiéndose como los líderes del banquillo y quienes aportan el equilibrio entre ataque y defensa. Pero lo más interesante lo hallamos al margen de este tridente veterano. El emergente Shai Gilgeous-Alexander fue otro de los ases que se sacó Sam Presti de la otra gran operación que confirmó la completa renovación del proyecto: el traspaso de Paul George.

El escolta ha demostrado ser un pilar fundamental en el futuro del equipo y una emergente estrella de la NBA. Y su adaptación al equipo y sus compañeros, increíble. Los Thunder presentan uno de los back-court más eficientes de toda la liga. Precisamente donde reside su gran peligro. El tridente formado por Chris Paul, Shai Gilgeous-Alexander y un Dennis Schröder que es firme candidato a ser galardonado con el premio al Sexto Hombre del Año presenta un ratio ofensiva espectacular: 127,1 puntos por cada 100 posesiones en los 401 minutos que han compartido pista. Una auténtica locura.

Además, los jóvenes han aprovechado el descanso y la dosificación de minutos y responsabilidades para dar un paso adelante. Jugadores como Darius Bazley y Luguentz Dort han firmado una gran burbuja y su impacto en el equipo puede ser superior al de mero jugador de rol.

Sea como fuere, el enfrentamiento entre Houston Rockets y Oklahoma City Thunder estará marcado por la apuesta de juegos muy directos, verticales y amantes de los altos ritmos de anotación. Una delicia para los aficionados a este deporte.

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