Dallas Mavericks ha acabado séptimo en esta temporada regular tras varias campañas fuera de los playoffs. Es una posición algo engañosa, que no define la calidad de un equipo que este año ha dado un salto de gigante en la Conferencia Oeste.
Los de Rick Carlisle, que está demostrando ser uno de los mejores entrenadores de la liga, tienen el mejor rating ofensivo de la NBA. Son, de largo, los que más anotan por cada cien posesiones. Y eso lo han demostrado en los dos primeros duelos ante Los Angeles Clippers en la eliminatoria de primera ronda de playoffs. Anoche, durante el segundo partido que ganaron por 127-114, estuvieron imparables. Con y sin Luka Doncic en el campo.
El esloveno dominó gran parte del juego de su equipo en la primera mitad con 22 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias y 4 triples. Sin embargo, en el segundo acto se cargó de faltas, y en toda la segunda mitad sus números fueron los siguientes: 6 puntos, 2 rebotes una asistencia y 0 triples.
Trey Burke gets to the bucket with the handle!
— NBA (@NBA) August 20, 2020
The @dallasmavs close the 3rd on an 13-2 run on @NBAonTNT. #NBAPlayoffs pic.twitter.com/gTJiepjINb
Está claro que un equipo que dependiera de un jugador para ganar los partidos no podría haber vencido a un rival como Los Angeles Clippers con esos números de su gran estrella en el segundo acto. Pero, como apuntábamos, los Mavs son más que Luka Doncic.
Lógicamente el esloveno es la piedra angular del juego texano, pero tienen mucho más: tienen a un Kristaps Porzingis que, tras casi dos años de baja empieza a mostrar un nivel sublime en ataque. A un Seth Curry en el mejor momento de su carrera haciendo mucho más que simplemente tirar, a un Tim Hardaway sin miedo al aro contrario, a un Maxi Kleber espectacular a nivel táctico, a un Finney-Smith físicamente imparable, a un Trey Burke jugando a las mil maravillas de base suplente y a un Boban Marjanovic que cada vez que cuenta con minutos demuestra su clase.
Y, todo esto, con el jugador más sorprendente que ha pisado una cancha de baloncesto en mucho tiempo. Y con un gran entrenador. Que tengan cuidado los Clippers...