Dallas Mavericks, razones para el optimismo y planes de futuro

Analizamos qué se puede extraer de la temporada del equipo tejano y qué medidas debería plantarse para dar continuidad al proceso de crecimiento.

Dallas Mavericks, proceso para ganar anillo con Luka Doncic. Foto: gettyimages
Dallas Mavericks, proceso para ganar anillo con Luka Doncic. Foto: gettyimages

Alcanzar la gloria requiere de talento, pero también de tiempo y paciencia. Es de lo que tendrán que armarse unos Dallas Mavericks que esta temporada han dado un salto cualitativo importante en el proyecto que están construyendo en torno a Luka Doncic, una estrella ya consolidada en la liga y que apunta a leyenda de este deporte. La meta ineludible es ganar un anillo de la mano del esloveno, pero para conseguirlo se requieren temporadas como esta en las que ir adquiriendo experiencia, construyendo una química de equipo y una identidad de juego. Esos eran los objetivos abstractos y se han logrado, materializándose en la meta de jugar playoffs NBA 2020 y ser muy competitivo en ellos ante uno de los grandes aspirantes al título, como son Los Angeles Clippers.

Balance de la temporada

  • Aspectos positivos

La imagen no ha podido ser mejor. Luka Doncic ha batido todos los récords imaginables a lo largo del año y ha demostrado haber mejorado sustancialmente en su dirección de juego, conocimiento de los entresijos de la liga y ritmo de partidos. Sus prestaciones defensivas subieron y al verse acompañado por jugadores de mayor calidad. Ha mejorado en todas sus estadísticas individuales y consiguió dotar de experiencia y gen ganador a jugadores como Tim Hardaway, Dorian Finney-Smith, Seth Curry o Alec Burks, que han subido sus prestaciones de la mano del esloveno.

Su asociación con Kristaps Porzingis se ha destapado como muy productiva. El pick&roll y pick&pop entre ambos ha ofrecido pingües beneficios a los Mavs, y en torno a estas dos estrellas Rick Carlisle ha sabido construir un conjunto de jugadores con flujo anotador. Contar con un hombre en la pintura como Boban Marjanovic ha sido clave en la rotación, mientras que Maxi Kleber ha experimentado un salto como jugador espectacular, tanto en defensa como en ataque.

Jugar playoffs y ganar dos partidos era un objetivo ineludible, así como pelear hasta el final en cada partido. Había jugadores en los Mavs que no sabían lo que era competir a nivel playoffs con serias aspiraciones y esta experiencia les puede repercutir muy positivamente en años venideros. Han sido un equipo con mucho carácter, que ha hecho de su cancha un fortín y que ha competido con honor ante todos los rivales posibles, buscando soluciones tácticas para suplir algunas carencias.

  • Aspectos negativos

Las lesiones recurrentes de Kristaps Porzingis introducen un matiz de seria preocupación en una franquicia que necesitará al letón en plena forma para continuar creciendo. Un hombre tan grande con la rodilla mermada es un quebradero de cabeza en los despachos, que ven la necesidad de hacer movimientos de reconstrucción, pero todos ellos pasan por otorgar un protagonismo enorme a Porzingis. Han tenido bajas a lo largo del año, como Norman Powell, Cauley-Stein o Jalen Brunson que han pasado factura, y algunos fichajes como Michael Kidd-Gilchrist o Justin Jackson han estado por debajo de las expectativas.

Además, se ha puesto de manifiesto que este equipo no funciona sin su brújula en los partidos de máximo nivel. Doncic ha tenido que multiplicar esfuerzos y jugar más de 35 minutos por partido para que los Mavericks sean competitivos, terminando la temporada con un promedio de 33,6 minutos en cancha por encuentro. Se optó por fichar jugadores de perímetros de características similares, faltando gente de un nivel superior. Hardaway lo ha dado por momentos, pero debe ser mucho más regular en años venideros si no quiere verse desplazado como tercera espada del equipo.

Pecaron de conformismo en la última fase de temporada regular, cuando estuvieron muy cerca de meterse en el puesto 6º o incluso 5º de la Conferencia Oeste, lo que les habría garantizado un cruce de playoffs mucho más asumible. No jugaron con la intensidad requerida algunos partidos que habrían sido clave y podrían haber acelerado el proceso tan ilusionante en el que están, haciéndoles competir con mayores garantías ante un equipo menor.

Planes de acción para mejorar en la temporada 2020/21

No hay lugar para congratularse por lo hecho, sino para tomarlo como base con el fin de seguir creciendo. Un ganador nato como Luka Doncic querrá seguir mejorando y en la próxima campaña no se conformará con menos que pelear por una de las cuatro primeras plazas en la Conferencia Oeste. El contexto por el coronavirus es complejo y hay una gran incertidumbre, pero en los despachos de los Mavs se tendrá que trabajar duro para retener algunos jugadores y descartar otros.

En el perímetro, Seth Curry y Tim Hardaway parecen ser imprescindibles, aunque podrían ser utilizados como moneda de cambio por un jugador de mayores garantías, tipo Tobias Harris. Se necesita un gran jugador que asume el rol de tercer líder y no se tiene claro que Hardaway pueda serlo. Si no hay muchas opciones de incorporar a nadie, esta dupla será determinante. Alec Burks ha dado un buen nivel, aunque, en principio, se cuenta en ese rol con Jalen Brunson, un jugador más del gusto de Carlisle por su generosidad defensiva y IQ.

Si el tercer espada no llega en forma de jugador exterior, podría buscarse un pívot que dé un salto cualitativo y pudiera complementarse con Porzingis. Hay rumores que indican un deseo de Al Horford por abandonar Sixers y recalar en el equipo tejano, en lo que sería un movimiento esplendoroso para Dallas Mavericks. Lo que parece evidente es que necesitarán un fondo de armario algo más numeroso pero, sobre todo, un par de jugadores de gran calidad que den aire a Doncic y Porzingis. Se confía ciegamente en Rick Carlisle para liderar este proceso.

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