Miami Heat y una deriva muy preocupante

La franquicia de Florida va recuperando a todos sus titulares, pero se muestra incapaz de jugar a un nivel cercano al demostrado la pasada campaña.

Diego Jiménez Rubio | 04 Feb 2021 | 12:20
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Miami Heat, deriva negativa en temporada 2021. Foto: gettyimages
Miami Heat, deriva negativa en temporada 2021. Foto: gettyimages

Todo lo construido con tesón y esfuerzo durante años, puede derrumbarse como si fuera un castillo de naipes en apenas unos meses. Esa es la gran esencia de la NBA y lo están viviendo en sus propias carnes unos jugadores que acariciaron la gloria en el pasado verano. Miami Heat muestra una versión absolutamente irreconocible de sí mismos, lejana a la de ese equipo aguerrido que asombró en la burbuja de Orlando y que llevaba años forjando una identidad de equipo basada en la generosidad, juego colectivo, orden táctico y espacio para sus estrellas presentes y futuras. Jimmy Butler y Bam Adebayo tenían grandes expectativas de cara a esta campaña, pero el sueño está tornando en pesadilla.

Solo 7 victorias en 21 partidos es el balance de unos Heat enormemente castigados por las lesiones y el COVID-19, pero que independientemente de ello, no están encontrando la manera de ofrecer unos servicios mínimos con jugadores que fueron claves en los últimos tiempos. Una excesiva dependencia de un Adebayo exprimido al máximo mientras Butler no ha podido jugar, es lo que ha caracterizado el juego de un equipo carente de argumentos desde el banquillo, parco en la circulación de balón y en el que jóvenes como Achiuwa u Ozpala no están pudiendo ofrecer un cierto valor añadido a la rotación. Llevan ya varios partidos en los que cuentan con todo su arsenal, pero no terminan de arrancar.

Miami Heat ha recuperado ya a todos sus titulares

Los porcentajes de Tyler Herro y Duncan Robinson están lejos de lo esperado, André Iguodala parece empezar a sentir los achaques de la veteranía, Goran Dragic ha perdido clarividencia como playmaker y, en definitiva, las cosas no fluyen. El estado de ánimo del equipo es funesto y saben que si no cambian rápidamente esta deriva, pueden ver seriamente amenazadas no solo sus aspiraciones al anillo. sino incluso tener comprometida la presencia en los playoffs. La reacción debe ser inminente y letal. Miami Heat ya no tiene margen de error.