Donovan Mitchell y su rendimiento estelar desde que Shaquille O´Neal le faltó el respeto

El joven escolta de Utah Jazz sigue elevando sus números y transmitiendo sensaciones de estrella en ciernes, desacreditando la opinión de Shaq.

Donovan Mitchell, zasca a Shaquille O´Neal. Foto: gettyimages
Donovan Mitchell, zasca a Shaquille O´Neal. Foto: gettyimages

No hay nada mejor que recibir una crítica irrespetuosa y a destiempo para motivarse sobremanera. Solo los grandes son capaces de metabolizar así comentarios adversos y verlos como un acicate, y Donovan Mitchell está demostrando que es uno de ellos. Utah Jazz posiblemente sea un equipo absolutamente contracultural, falto de alguna estrella carismática que acapare titulares y atención mediática. Pero este joven no es así. Su máximo afán es ganar y es consciente de que está en un ecosistema ideal para desarrollar su juego, sin tener que forzar situaciones en las que adquirir protagonismo, sino enrolándose en ese juego colectivo tan vistoso y efectivo, en el que cada pieza sabe qué rol desempeñar.

Líderes absolutos de la Conferencia Oeste, la franquicia de Salt Lake City presenta una rotación larga, con jugadores generosos en el esfuerzo y sin agujeros en la rotación. Ese toque de magia necesario en cualquier conjunto ganador corre a cargo de un Mitchell minusvalorado por muchos debido a su generosidad. Los comentarios de Shaquille O´Neal banalizando su rendimiento y diciendo que le incapaz de ser una estrella de esta liga y liderar a su equipo en la búsqueda del anillo, fueron interiorizadas con enorme madurez por parte de Donovan. Él solo habla en la cancha y no se deja llevar por la rabia o la ansiedad, sino que sigue jugando a su ritmo.

Discreto y efectivo. Dos adjetivos aparentemente incompatibles, pero que en el caso de Donovan Mitchell se aúnan de manera simbiótica. Promedia 24 puntos, 5 asistencias y 4 robos, números que están lejos de buscar un lucimiento personal, pero que mantienen el equilibrio de una plantilla perfectamente diseñada y que parece estar en disposición de conseguir algo muy importante. No se puede leer a todos los jugadores con el mismo código, y Mitchell demuestra ser muy diferente al resto de estrellas de la NBA.

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