Quién iba a decir que Boston Celtics se vería al borde de un abismo que puede esconder algo más que una inesperada decepción. Después de una campaña realmente positiva en la que la dupla formada por Jayson Tatum y Jaylen Brown no ha hecho más que mejorar, se daba por hecho que el momento de la verdad había llegado para este proyecto. El trío defensivo de perímetro con Smart, White y Brogdon vaticinaba emociones fuertes y daba muchas opciones de variación a un Joe Mazzulla que se ve con pie y medio fuera de la franquicia ahora mismo.
Y es que se puede perder ante un gran equipo como Miami Heat, pero no como lo están haciendo los Celtics. Faltos de intensidad, carentes de soluciones ofensivas, con muchos jugadores rindiendo a un nivel muy por debajo de lo esperado y sin argumentos tácticos que puedan cambiar la dinámica. Sufrieron ya avisos ante los Hawks y los Sixers, sacando adelante ambas series con más corazón y orgullo céltico que puro baloncesto. Pero eso ya no bastante en los de Florida.
Mazzulla ha reconocido que no está sabiendo conectar con sus jugadores
De hecho, ni siquiera lo están poniendo sobre la mesa en una serie de la que podrían ser barridos en cuatro encuentros. El técnico ha reconocido que no está sabiendo conectar con los jugadores, asumiendo la culpa del fracaso antes de que éste se consume. Hace un año y medio la asociación Tatum-Brown estuvo en la picota y si se confirma la eliminación, quizá sea momento para que Boston Celtics se replantee su futuro y si con este proyecto puede llegar a la cima, ya que son varios años experimentando tropiezos en el tramo final de la postemporada.