Ser cortado por la NBA nunca es plato de buen gusto y Usman Garuba es consciente de que esto puede significar su obligado regreso a Europa. Tendrá que reflexionar muy bien cuáles son los siguientes pasos a dar en su carrera. Analizamos sus opciones.
Era crónica de una muerte anunciada. Usman Garuba asumió un riesgo enorme al marcharse a la NBA sin haber evolucionado como jugador en Europa en facetas determinantes para triunfar allí. Al español le sobra capacidad atlética, garra, inteligencia defensiva y capacidad reboteadora, pero va muy falto de centímetros para erigirse en un 5 defensivo, y carece de la solvencia en el lanzamiento necesaria para jugar de 4 en una NBA que necesita interior con buena muñeca y que abran la cancha.
Lejos de sus previsiones más optimistas, no ha conseguido evolucionar como esperaba y el prometedor pick 15 en el que fue elegido en el Draft, se ha diluido ante la falta de confianza de toda la liga en sus posibilidades. Ante este panorama, deberá decidir si persevera en su intento por jugar en la NBA, buscando alguna oportunidad en la G-League y sondeando el mercado en busca de alguna oferta de una franquicia NBA, o si vuelve a Europa.
Volver a Europa parece la mejor opción para Garuba
El retorno al Viejo Continente no debería ser visto como un fracaso, ni mucho menos, sino como un paso natural para un jugador que carece de las características para ser un jugador total en Estados Unidos, y al que su edad, condiciones y actitud competitivo, no encaja con la especialización máxima que se busca en la NBA. En Europa puede recuperar la alegría de competir por cosas importantes, ser un jugador dominante y seguir evolucionando.