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CSKA Moscú - Olympiacos (68-70): dominio ruso...hasta que Spanoulis quiso
El Olympiacos accede a la Final Four de Madrid tras un espectacular recital ofensivo en los últimos minutos de Vassilis Spanoulis.
Increíble. Espectacular. Apoteósico. Brillante. Maravilloso. Con esta serie de adjetivos se podría describir el primer partido de una Final Four que nos ha dejado un duelo entre dos de las grandes potencias europeas digno de la mismísima final del torneo, marcado por la superlativa e incombustible figura de Vassilis Spanoulis.
Tras un día nefasto que le llevó a firmar un paupérrimo 0 de 11 en tiros de campo en los primeros tres cuartos, el base ratificó su hegemonía y volvió a tirar de clase para revertir la situación con 11 puntos consecutivos en el último parcial . Su inigualable actuación en los compases finales ajustició a un CSKA Moscú que se mantuvo por delante durante todo el encuentro y que se reencontró con los fantasmas de la final perdida ante el conjunto griego en 2012.
Y es que el CSKA Moscú firmó un partido bastante serio que le llevó a controlar la situación durante 37 minutos gracias a su asfixiante defensa sobre el propio Spanoulis y el juego interior griego. Los primeros instantes del partido estuvieron marcados por una mejor circulación de balón del conjunto ruso, mientras que el Olympiacos acudía al lanzamiento exterior ante su inoperatividad en la zona, situación que compensaba con una mayor eficacia en el rebote. El equipo griego se cargó muy rápido de faltas, lo que aprovechó el CSKA para lograr una ligera ventaja desde la línea de personal y corregir las cinco pérdidas de balón cometidas durante el cuarto (20-17).
El segundo parcial comenzó con un parcial de 6-0 liderado por el aporte ofensivo de Nando de Colo (18 puntos) y un Aaron Jackson que fue una constante pesadilla con sus 7 robos de balón, estando muy atento a la intercepción de las líneas de pase. Un tiempo muerto de Sfairopoulos detuvo la sangría, aunque el Olympiacos proseguía en su empeño exterior ante la imposibilidad de atacar una zona bien cerrada por las torres rusas. El poco daño interior provenía de un soberbio Gerogios Pritenzis que concluyó el partido como el jugador más valorado (22 créditos, 14 puntos y 8 rebotes). Ventaja mínima (36-35) para el CSKA tras los primeros 20 minutos de partido.
Tras el paso por los vestuarios, los primeros instantes del tercer cuarto estuvieron marcados por un bajo ritmo de anotación, donde el CSKA Moscú aprovechó su superioridad en ideas y efectivos desde la segunda línea (buenos minutos de Kaun) para disfrutar de su máxima renta hasta el momento (+8), aunque las figuras de Printezis, con un triple, y Sloukas, con un brillante 2+1 tras penetración a canasta, acercaron a un Olympiacos que, a pesar de verse por debajo en el marcador, parecía erigirse como el gran vencedor anímico del mismo (51-47).
Por su parte, Spanoulis erraba una y otra vez, pero con la palpable sensación de que podía despertar de un momento a otro. Y vaya si lo hizo. Cuando más lo necesitaba el Olympiacos, quien llegó a estar nueve puntos abajo en el último cuarto tras una serie de imprecisiones ofensivas, apareció la figura del base griego para liderar un parcial favorable de 14-2 con 11 puntos consecutivos y dar la vuelta al marcador ante la frustración e incredulidad rival. El carrusel de tiros libres pudo beneficiar al CSKA Moscú tras un error de Sloukas, aunque el conjunto ruso desperdició la última posesión y el Olympiacos confirmó su pase a la final de la Euroliga.
Vassilis Spanoulis lo volvió a hacer. En sus tres Final Four previas, el base alcanzó el campeonato y fue nombrado MVP de la final. Todavía con hambre de victoria, va a por el cuarto título.