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Cleveland se aferra a 'El Factor LeBron' para sumar su primer campeonato

Cleveland Cavaliers alcanza las Finales de la NBA por segunda vez en su historia con un LeBron James mucho más maduro que el de 2007.

Los Cleveland Cavaliers disputarán las Finales de la NBA por segunda vez en su historia tras las alcanzadas en 2007 después de doblegar a Atlanta Hawks en las Finales de Conferencia.

En aquella ocasión la franquicia de Ohio rozó con sus dedos la gloria antes de ser barridos por San Antonio Spurs con el propio LeBron al frente del equipo. Mientras los Cavs no han vuelto, hasta ahora, a igualar tal logro, el alero, por su parte, ha alcanzado las Finales en hasta cuatro ocasiones más, todas en Miami, donde logró dos campeonatos. Ésta será su sexta.

Aún así, LeBron ha sido constantemente cuestionado y criticado a lo largo de la temporada. Un sector de la NBA no ha dudado en afirmar que al jugador le restan pocos años al máximo nivel, mientras que otros, más atrevidos, han afirmado que el jugador afronta ya el inicio de su ocaso. Un año donde su no inclusión en la lista de los principales candidatos al MVP de la temporada ha llevado a un grupo de analistas y aficionados a enterrar a 'The King' a pesar de promediar 25.3 puntos, 6.0 rebotes y 7.4 asistencias, unos números impresionantes pero que parecen empequeñecer la figura del jugador más dominante de la NBA. No obstante, 'El Factor LeBron' continúa operativo.

El resumen práctico de 'El Efecto LeBron' se expone con la siguiente afirmación: asegurar, al menos, 50 victorias en regular season. Tras su llegada en 2010 a Miami, la franquicia de Florida logró 11 victorias más que en el anterior curso, para un total de 54 triunfos. Este año, los Cavaliers han alcanzado las 53 victorias, 20 más que la pasada temporada, lo que pone de manifiesto el gran impacto de LeBron en el equipo.

Incluso si no es un registro tan alto como a algunas personas le gustaría, el alero presenta un récord global de 24-17 en Finales de Conferencia a lo largo de su carrera, promediando, en todos ellas, unos números que ascienden hasta los 31.0 puntos, 6.0 rebotes y 7.0 asistencias por duelo, según fuentes de ESPN. Por si fuera poco, James se ha convertido en el primer jugador de la Conferencia Este en alcanzar cinco apariciones consecutivas en las Finales de la NBA desde los legendarios Boston Celtics de la década de los 60.

En la presente post-temporada, los Cavs no han podido contar con Kevin Love en gran parte del transcurso de la misma por una lesión de hombro sufrida ante los Celtics, mientras que Kyrie Irving no ha podido rendir a su mejor nivel, estando ausente, incluso, en varios partidos, por sus constantes problemas de rodilla. Sin embargo, LeBron lideró al equipo hasta las segundas Finales de su historia después de promediar unos estratosféricos 30.0 puntos, 11.0 rebotes y 9.3 asistencias por noche durante la serie ante Atlanta.

Bien es cierto que los Cavaliers han tenido, en cierto modo, una cierta dosis de suerte de su lado. Durante la eliminatoria ante Chicago, Pau Gasol no estuvo disponible toda la serie, mientras que los Hawks no pudieron sobreponerse a las lesiones de DeMarre Carroll, Paul Millsap y Kyle Korver, aunque, todas ellas, son ausencias equiparables a las de Kevin Love y Kyrie Irving en Cleveland.

Ahora, la franquicia de Ohio afronta el gran reto del año en unas Finales de la NBA donde se enfrentarán al mejor equipo de la temporada, los Golden State Warriors del MVP Stephen Curry. Un duro duelo que se prevé mucho más complicado que todos con los que se ha encontrado la franquicia durante el camino previo a la hora de la verdad. Unos Warriors que, tanto ofensiva, como defensivamente, son un duro hueso de roer que apenas ha perdido dos encuentros como local en toda la regular season.

Los análisis previos, apoyados por las casas de apuestas, apelan a la épica y a un nuevo esfuerzo sobrehumano de LeBron James en el camino final del campeonato. Solo él es capaz de regalar a la ciudad de Cleveland el primer anillo de su historia, algo que es, probablemente, la única espina que tiene clavada el jugador.