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Stephen Curry liquida a los Pelicans con 53 puntos
El base de los Warriors volvió a ser un auténtico vendaval ofensivo, especialmente en un tercer cuarto donde sumó más de la mitad de sus puntos totales.
¿Alguien puede detener a Stephen Curry? Esa debe ser la pregunta que tiene que estar haciéndose la afición y defensa de New Orleans después de volver a sufrir en sus carnes el enésimo recital ofensivo del base de los Warriors, quien lideró la tercera victoria (134-120) de la temporada de la franquicia de Oakland.
Después de ajusticiar con 40 puntos, 24 de ellos en el primer cuarto, a los Pelicans en el partido inaugural de la temporada, Curry volvió a demostrar por qué es el actual MVP de la liga con una nueva exhibición en la cual sumó 28 puntos en el tercer parcial para concluir el encuentro con un total de 53 tantos, a los que añadió 4 rebotes, 9 asistencias y 4 robos. Unos números de escándalo que provocaron la tercera derrota en tres partidos de Anthony Davis y su banda.
Más allá de sus superlativos números, Curry exhibió un espectacular juego en el que combinó su magia con el balón, su letal lanzamiento exterior y sus eléctricas penetraciones para liquidar sin contemplaciones a su rival con una superioridad insultante. "Siempre he tenido confianza en mi mismo", declaró el base tras el partido. "Acabo de conseguir el premio al mejor jugador y trato de llevarlo a otro nivel. Así que eso es lo que estoy tratando de hacer este año." Claro aviso de las intenciones de Curry en esta nueva temporada.
Pero no estuvo solo. Si bien fue el gran artífice de la victoria, el base estuvo perfectamente secundado por sus compañeros, especialmente por un omnipresente Draymond Green (21 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias) y por la disciplina y el acierto ofensivo de Klay Thompson (19 puntos), sumando, entre todo el equipo, un notable 54.8% de efectividad en tiros de campo y un brillante 56.7% desde el perímetro.
Por su parte, y por tercer encuentro consecutivo, la actuación de Anthony Davis volvió a ser insuficiente. En un equipo plagado de lesiones, su doble-doble de 26 puntos, 15 rebotes y 4 asistencias no hizo más que retrasar la agonía previa a la que se presentó como la crónica de una muerte anunciada. A día de hoy, estos Warriors son imparables.