Son demasiadas temporadas vagando por la NBA sin tener claro el destino, anclados en la mediocridad y sin tener visos de construir un proyecto ilusionante. Chicago Bulls no se puede permitir continuar en esa tierra de nadie en la que parece atrapado y debe pensar en el futuro. El favor que ha recibido de cara al NBA Draft 2026 puede ser buena noticia.
Dillingham, Sexton, Williams y Buzelis. Es lo único salvable, el único salvavidas al que se puede aferrar un aficionado de Chicago Bulls rebosante de optimismo y con visión a largo plazo. Resulta evidente que es preciso dinamitar por completo todo reducto de un proyecto pasado e ir a por todas en busca de la gestación de un equipo joven con proyección. Ese escenario se ve reafirmado al saber que dispondrán de dos picks de primera ronda ya que Portland Trail Blazers cederá el suyo a los Bulls.
Al pasar el play-in, los de Oregon han de entregar su pick a unos Chicago Bulls que lo necesitan con urgencia en aras de encontrar alguna joven promesa en torno a la cual construir. La profundidad y talento del NBA Draft 2026 hacen que en las oficinas de los de Illinois sean optimistas con la posibilidad de obtener un jugador de gran proyección que pueda elevar el techo competitivo del equipo a medio plazo y dar una esperanza real de anillo en el futuro.
With Portland advancing to the playoffs, Chicago will now have their first-round pick.
— Bobby Marks (@BobbyMarks42) April 15, 2026
No. 9 and possibly No. 15