Los Oklahoma City Thunder continúan con paso firme en la defensa del título tras completar el 4-0 en su serie de primera ronda ante los Phoenix Suns. El conjunto de Oklahoma volvió a imponerse en Arizona, certificando una barrida incontestable que confirma su condición como el mejor equipo de la temporada regular y uno de los grandes favoritos al anillo.
El equipo dirigido por Mark Daigneault firmó un nuevo ejercicio de autoridad ofensiva, alcanzando los 131 puntos con un notable 54% en tiros de campo y un 50% desde la línea de tres. La profundidad de plantilla y el ritmo alto volvieron a marcar diferencias ante unos Suns que, pese a competir por momentos, no pudieron frenar la avalancha visitante.
Shai Gilgeous-Alexander volvió a liderar a los Thunder con 31 puntos y 8 asistencias, siendo el motor constante del ataque. A su lado, Chet Holmgren dominó en la pintura con 24 puntos y 12 rebotes, mientras que Isaiah Hartenstein firmó un sólido doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes, con gran impacto en el rebote ofensivo.
También resultó clave la aportación de Ajay Mitchell, que sumó 22 puntos con un excelente 4 de 6 en triples, consolidando el juego exterior de un equipo que terminó con 17 aciertos desde el perímetro. Desde el banquillo, nombres como Alex Caruso y Cason Wallace mantuvieron la intensidad en ambos lados de la cancha.
Phoenix, por su parte, encontró producción ofensiva en Devin Booker (24 puntos), Jalen Green (23) y Dillon Brooks (23), pero su irregularidad desde el triple (14 de 39) y las dificultades para contener el ritmo de Oklahoma acabaron condenando sus opciones. El equipo local no logró imponer su físico ni su defensa en ningún momento de la serie.
OKC mete miedo
Con este triunfo, Oklahoma City avanza a las semifinales de conferencia sin ceder un solo partido, reafirmando su dominio en ambos lados de la pista y su profundidad de rotación. Ahora espera rival, que saldrá del cruce entre los Los Angeles Lakers y los Houston Rockets, una serie que dominan los angelinos por 3-1.